MÁLAGA- La delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, en una rueda de prensa celebrada esta mañana, ha alegado que, a pesar del incremento de casos por COVID19 en la provincia, "la presión que soportan en estos momentos los hospitales de la provincia es razonable", precisando que aún quedan libres entorno a 2.000 camas, con posibilidad de que sean 2.500 si la situación lo requiere para hacer ingresos de pacientes "COVID y con otras patologías". Del total de camas en los hospitales de la provincia, el 18% de las convencionales y el 15% de las de UCI están ocupadas por pacientes con COVID. La delegada ha añadido también que si los datos empeoran en las próximas jornadas "se aplazarán operaciones y actividades asistenciales no urgentes" y se activarán diversos planes de "contingencia" para "ganar camas". Entre estas medidas, la delegada ha destacado que se podría contar con el apoyo de la sanidad privada si fuera necesario y "se abriría el hospital auxiliar de Carranque", medidas que en estos momentos no considera necesario adoptar: "estamos lejos de activar los planes de contingencia", añadió.