Inicio ♦ UMA ♦

La Comisión de la UMA se reúne por primera vez para estudiar la nueva Rosaleda en Teatinos

♦
La Comisión de la UMA se reúne por primera vez para estudiar la nueva Rosaleda en Teatinos

Reunión de la Comisión para la evaluación de la ubicación de la nueva Rosaleda./ Universidad de Málaga

Las cuatro mesas buscan entender las repercusiones del proyecto

MÁLAGA- El Rectorado de la Universidad de Málaga albergó hoy la primera reunión conjunta de la Comisión para la evaluación de la ubicación de la nueva Rosaleda en los terrenos de Teatinos, un encuentro en el que sus componentes pusieron sobre la mesa los trabajos previos desarrollados en las últimas semanas, encaminados a determinar si la actuación es viable y bajo qué condiciones puede convertirse en una oportunidad compartida para todos los agentes de la ciudad de Málaga.

La reunión estuvo presidida por el rector, Teodomiro López, y en ella estuvieron presentes los nueve miembros de la citada Comisión con su presidente a la cabeza, el catedrático de Análisis Geográfico Enrique Navarro, acompañado por el resto de integrantes, que personalizan a todos los sectores universitarios: Equipo de Dirección, Consejo Social -representado por su presidenta, Blanca Hermana-, Servicios Jurídicos, centros, estudiantado y PTGAS.

El objetivo de la Comisión es evaluar de forma integral las repercusiones que podría tener sobre la comunidad universitaria, el entorno urbano y el ciudadano la posible construcción de un nuevo estadio de la Rosaleda en terrenos de la Ampliación de Teatinos.

Para ello se constituyeron cuatro ejes de estudio, que se encargarán de establecer las consecuencias de esta actuación en el ámbito de la movilidad y la seguridad, así como en el jurídico-patrimonial y el económico, sin olvidar su influencia en la vida universitaria y la planificación del campus.

Ejes de estudio

El primer eje de estudio lleva por título ‘Movilidad, Seguridad, Impacto en la Sostenibilidad y la Sociedad’, y analizará tanto las infraestructuras y comunicaciones actuales como la repercusión que tendría la actuación en el tráfico, el transporte público, las necesidades de infraestructuras viarias y de acceso, el diseño de planes de seguridad para los días de eventos o la percepción social sobre la convivencia y la armonía entre el campus, la ciudadanía y el vecindario.

El segundo eje de estudio se centra en cuestiones ‘Jurídico-Patrimoniales’, y determinará el régimen de titularidad, el cumplimiento de la normativa urbanística y las garantías jurídicas para la protección del patrimonio universitario.

El tercer eje es el ‘Económico y Financiero’, y analiza las oportunidades de colaboración público-privada, los costes directos o indirectos para el entorno y para la comunidad universitaria y el impacto que la construcción tendría en los presupuestos de la UMA.

Por último, la cuarta mesa de trabajo, ‘Vida Universitaria y la Planificación del Campus’ se centra en cómo afectaría la nueva Rosaleda a la actividad docente e investigadora, sus posibles efectos sobre la convivencia (ruido, afluencia masiva de público…), cambios en los usos de los espacios comunes y zonas verdes y análisis de sus efectos en los futuros desarrollos académicos, científicos y de infraestructura.

En todos estos ejes ya se fue trabajando en las últimas semanas y las deliberaciones se han puesto en común hoy en la reunión de la Comisión, la primera de la media docena que se quieren celebrar antes de presentar el estudio final, dado que la Universidad quiere testar la opinión de la ciudadanía y tener audiencias con grupos de interés como asociaciones ciudadanas, empresariales o peñas, por poner varios ejemplos. 

De hecho, la Comisión quiere caracterizarse por ser un órgano participativo, transparente y abierto a la colaboración de todas las instituciones implicadas en el proyecto.

Visión a largo plazo

Y es que la Universidad de Málaga considera que la posible ubicación de la Nueva Rosaleda en sus terrenos constituye una oportunidad y un reto para abordar con rigor, transparencia y visión a largo plazo una decisión de especial relevancia para la institución académica y para la ciudad.

De hecho, la magnitud del proyecto, su capacidad para transformar el entorno de Teatinos y su potencial dimensión metropolitana aconsejan analizarlo no solo como una infraestructura deportiva, sino como una actuación metropolitana compleja, capaz de generar nuevas relaciones entre universidad, ciudad, actividad económica, movilidad, espacio público y vida social. 

 

 

 

Ir ARRIBA