Fundación Unicaja respalda la labor asistencial de las Hermanitas de los Pobres de Málaga

Fundación Unicaja respalda la labor asistencial de las Hermanitas de los Pobres de Málaga

Fundación Unicaja respalda la labor asistencial de las Hermanitas de los Pobres de Málaga./Fundación Unicaja

La orden religiosa atiende más de medio centenar de ancianos

MÁLAGA- Fundación Unicaja respalda la labor asistencial de las Hermanitas de los Pobres de Málaga. El director de Actividades Sociales de la Fundación Unicaja, Miguel Gil, ha visitado acompañado de la Madre Superiora Sor María Dolores las instalaciones del asilo en las que esta orden religiosa atiende a un total de 58 ancianos sin recursos económicos o sostén familiar.

La institución apoya a las Hermanitas de los Pobres tras su reciente llamamiento público solicitando donativos y alimentos y productos de limpieza. Así, la colaboración de la Fundación ayuda a sufragar gastos de mantenimiento del asilo y nóminas de los empleados, para garantizar la actividad asistencial en beneficio de las personas mayores más vulnerables.

La ayuda a los colectivos más necesitados es uno de los pilares básicos de la Fundación Unicaja, que trabaja con entidades y proyectos que contribuyen a paliar situaciones de emergencia social, construyendo juntos una sociedad más inclusiva y con mayores niveles de bienestar. Su vínculo con las Hermanitas de Pobres se remonta a 2015 y se ha materializado en varias ocasiones en actuaciones relacionadas con la conservación del asilo, un inmueble del siglo XIX con continuas necesidades de mejora dadas sus dimensiones y la exigencia de los servicios que se presta a diario.

Referente en la atención de mayores vulnerables

Las Hermanitas de los Pobres fue fundada en un pequeño pueblo francés en 1839 por Juana Jugan. En 1863 se instalaron en España y dos años después llegaron a Málaga para abrir una casa de acogida para ancianos. Dirigido por Sor María Dolores, el asilo de las Hermanitas está situado en la calle Héroe de Sostoa y proporciona una atención integral a ancianos desprovistos de medios económicos o procedentes de familias que no pueden hacerse cargo de su situación. La orden brinda una asistencia permanente e individualizada que, además de la comida y la residencia, incluye, entre otros, servicios médicos, fisioterapia y terapia ocupacional.  

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