El organismo insiste en la importancia de conservar una actitud de tolerancia cero ante las agresiones
ANDALUCÍA- El Consejo Andaluz de Enfermería (CAE) ha denunciado un aumento de las agresiones a sanitarios, especialmente a enfermeras, ante el incremento de la presión asistencial en pandemia. Además, desde la institución han asegurado que los ataques a los profesionales constituyen un grave problema para la sociedad.
De esta manera, el Consejo Andaluz de Enfermería ha alertado de un incremento de amenazas y agresiones en las últimas semanas a los profesionales sanitarios ante el incremento de la presión asistencial derivada de la sexta ola del COVID-19. “Siempre intervendremos en defensa de nuestros profesionales de enfermería. Es por ello por lo que, en estos momentos de tensión derivada del incremento de la presión asistencial, apelamos a la sensibilidad de la población para evitar este tipo de situaciones” ha explicado el presidente del CAE, José Miguel Carrasco.
Asimismo, la organización ha insistido en implementar más medidas de prevención y protección para garantizar el ejercicio seguro de la atención sanitaria ya que, según ha señalado el propio Carrasco, "el último estudio realizado por el Consejo General de Enfermería reflejaba que 1 de cada 3 enfermeros había sufrido algún tipo de agresión en nuestro país, siendo Andalucía la más perjudicada con 583 agresiones registradas en 2020”.
De la misma forma, el Consejo insiste en la importancia de fomentar la concienciación y sensibilización del grave problema que representa una agresión a un profesional sanitario, máxime hacia un colectivo que viene trabajando sin descanso desde hace dos años para dar respuesta a las necesidades derivadas de la pandemia del COVID-19. “Cuando se produce este acto de violencia o difamación, se rompe la relación de confianza que tanto caracteriza a la profesión de enfermería con respecto al paciente", ha manifestado el presidente.
El CAE ha solicitado a la Consejería de Salud y Familias que adopte aquellas medidas pertinentes para dotar los centros de salud y urgencias hospitalarias de todos aquellos recursos humanos y de personal necesarios para que las enfermeras puedan desarrollar sus obligaciones con normalidad. Según Carrasco, la saturación en los centros sanitarios está llevando el colectivo de enfermería al "límite del agotamiento físico y psicológico"

