MÁLAGA.- Desde la puesta en marcha el pasado mes de junio de la Unidad de Terapia Intravenosa en el Hospital Regional de Málaga, más de un centenar de personas se han beneficiado de este nuevo servicio dirigido a pacientes hospitalizados, en tratamiento en hospital de día, o en seguimiento en consultas externas. El objetivo es preservar los accesos vasculares en pacientes que van a tener tratamientos de larga duración, así como, poder canalizar vías venosas en pacientes que ya tienen malos accesos periféricos, o presentan agotamiento vascular.
Profesionales enfermeras de las Unidades de Gestión Clínica (UGC) de Cirugía General y Digestiva, y de Radiología del centro sanitario son los responsables de esta unidad que se coordina desde la consulta de prácticas avanzadas de enfermería, con los distintos servicios asistenciales.
La entrada en funcionamiento de la Unidad de Terapia Intravenosa forma parte de la estrategia que coordina la dirección de enfermería de los hospitales públicos de Málaga, con el "objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes y fomentar la práctica avanzada de los profesionales de enfermería en este tipo de unidad", según el director de enfermería, Cipriano Viñas.
En esta nueva unidad se canalizan vías venosas periféricas en pacientes que requieren tratamientos intravenosos prolongados – ya sea nutrición parenteral, antibioterapia, transfusiones, u otros tratamientos específicos -, o que precisen la administración de fármacos muy agresivos (por su elevada osmolaridad).
Así, y en función del tratamiento a infundir, el catéter quedará alojado en el vaso más adecuado (en línea media, o vía central) lo que permite un óptimo funcionamiento del catéter durante largos periodos de tiempo, desde un mes hasta un año, dependiendo del material. Estas vías también se pueden utilizar para extracción de sangre para controles analíticos.
En palabras de la enfermera, Inmaculada Prieto, "cada paciente va a tener la vía venosa que necesite en función del tratamiento que se le haya indicado. Los mismos profesionales somos los que informamos del procedimiento, hacemos la valoración inicial, canalizamos la vía más adecuada, y hacemos el seguimiento en consulta, lo que genera mucha confianza en el paciente y le aporta seguridad. Esto ha supuesto un avance cualitativo en la atención".

