Lucha contra las desigualdades
ANDALUCÍA.-La consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, ha presentado al Consejo de Gobierno el informe de evaluación del I Plan de Atención Integral a la Infancia, que en los últimos quince años ha beneficiado a más de 1,6 millones de menores de 18 años. Asimismo, ha adelantado la elaboración del segundo plan, que será aprobado por el Consejo de Gobierno en los próximos meses.
Sánchez Rubio ha subrayado que la infancia es una prioridad en la agenda política de la Junta y ha recordado que el primer plan ha permitido poner en marcha 254 iniciativas con la participación de 807 organismos y entidades, entre ellas 771 corporaciones locales, y 65 colectivos sociales. Su objetivo se ha centrado en garantizar a los menores andaluces los derechos y libertades reconocidos por la Constitución, la Convención de los Derechos del Niño y los acuerdos internacionales ratificados por España.
La consejera ha subrayado iniciativas como la creación del Observatorio de la Infancia de Andalucía como órgano de investigación y formación; la constitución del Consejo Andaluz de Asuntos de Menores como instancia de participación y consulta, y la convocatoria anual de los Premios Andaluna. Sánchez Rubio ha recordado también el trabajo orientado a la prevención y detección de situaciones de dificultad, conflicto y riesgo social, así como a la atención e intervención con familias en situación de crisis y conflicto. Entre otras iniciativas, la Junta ha desarrollado el Plan de Apoyo a las Familias Andaluzas y los programas de Ayudas Económicas Familiares; Tratamiento a Familias con Menores, y Atención a Menores Víctimas de Violencia Sexual.
En el área sanitaria se han reforzado los servicios de atención a menores y se han desarrollado campañas de promoción de la salud, además de garantizar la formación escolar en casos de hospitalización prolongada a través de las aulas hospitalarias y el acompañamiento de las familias. La intervención educativa y cultural, por su parte, se ha centrado en la prevención de los procesos de exclusión social a través programas como el de fomento de la escolarización en Educación Infantil en zonas desfavorecidas.
Finalmente, el plan ha garantizado a los menores sin familia o en situación de desamparo una atención integral a través de planes personalizados en los ámbitos de la adopción y el acogimiento familiar y residencial. A ello se suma el Programa +18, mediante el que los jóvenes tutelados por la Junta acceden a recursos y apoyos durante los primeros años de la mayoría de edad legal.
En cuanto a la elaboración del segundo plan, Sánchez Rubio ha adelantado que la nueva estrategia pondrá el acento en la promoción de valores, la participación, la inclusión de la perspectiva infantil en las políticas públicas, el fomento de escuelas de madres y padres, la captación de familias acogedoras y la mejora del acceso a los procedimientos de mediación. También se dará prioridad a la reducción de la desigualdad a través de la atención preferente a las situaciones de vulnerabilidad social.

