Tras la remodelación del área se podrá atender a 4.000 pacientes cada año
MÁLAGA- El Hospital Regional Universitario de Málaga ha llevado a cabo la reforma, ampliación y modernización del área de Cardiología Intervencionista, Hemodinámica y Arritmias. Gracias a la misma, se ha pasado de contar con dos salas a tres, todas ellas equipadas con angiógrafos de última generación que permitirán atender de forma más ágil y rápida a 4.000 pacientes cada año que precisen técnicas de diagnóstico o tratamiento percutáneo de cardiopatías, desde cateterismo cardíacos, coronariografías, implante de stents o válvulas percutáneas hasta el tratamiento más avanzado de las arritmias cardíacas.
La actuación, que se ha llevado a cabo en la segunda planta del Pabellón general del complejo hospitalario, ha consistido en una remodelación arquitectónica y técnica del área, ya que se ha reformado y sustituido el equipamiento de una de las dos salas existentes y se ha creado una nueva. Las tres están equipadas y cumplen de los estándares más exigentes en cuanto a sistemas de ventilación, seguridad y quirofanización que se requiere para este tipo de intervenciones.
El proyecto ha incluido la sustitución de la sala más antigua y la remodelación de parte del área administrativa para dar cabida a una nueva tercera sala, lo que ha conllevado un importante trabajo de ingeniería y arquitectura. En 2018 se realizó una primera ampliación de la Unidad , duplicando sus espacios, al pasar de tener una sala a dos, y tras las obras realizadas entre febrero y junio de 2023, se ha completado una transformación que va a permitir dar una respuesta más ágil y con medios de alta tecnología al volumen creciente de pacientes que precisan de técnicas de cardiología intervencionista para su diagnóstico y tratamiento.
El jefe de servicio de Cardiología, Cristóbal Urbano, señala que "estos equipos no sólo van a incrementar la disponibilidad, sino que suponen un avance en tecnología con equipamientos que permiten técnicas de fusión de imagen como la angiografía, la ecocardiografía o el TAC en tiempo real, lo que nos va a permitir ofertar a los pacientes de nuestra área las técnicas más avanzadas en el tratamiento percutáneo de las cardiopatías, con una mayor eficiencia y accesibilidad gracias a esta ampliación".
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en el mundo, y de ellas la cardiopatía isquémica, las valvulopatías y las arritmias tienen un alto impacto sociosanitario tanto en términos de incidencia y morbimortalidad, como de las dificultades de reinserción laboral derivadas de sufrir algunas de estas enfermedades.
Así, Cristóbal Urbano explica que, si bien la prevención es clave para evitar la cardiopatía isquémica, que incluye distintas formas de presentación, como la angina de pecho, el infarto de miocardio o la muerte súbita, "una vez que se presenta un cuadro tan grave como el infarto de miocardio, disponer de instalaciones como las del Hospital Regional de Málaga supone una importante herramienta para dar respuesta de forma rápida y coordinada a esta situación que, de no ser tratada de forma apropiada, conlleva una alta mortalidad".
Desde 2013 el servicio de Cardiología del Hospital Regional Universitario de Málaga cuenta con un programa de angioplastia primaria para el tratamiento del infarto, que posteriormente fue incluido en el programa CODINFA (código infarto Andalucía) que homogeneizó la atención a esta patología a nivel del Servicio Andaluz de Salud. Desde entonces, se atienden mediante angioplastia primaria alrededor de 400 infartos al año en el área de influencia del Hospital Regional de Málaga.
Este procedimiento incluye un proceso coordinado entre 061, dispositivos de urgencias de Atención Primaria, servicios de Urgencias hospitalarios o servicios de Cuidados Intensivos entre otros, facilitando el acceso directo de los pacientes con infarto desde el primer contacto médico (ya sea en domicilio, vía pública o servicios de urgencias) hasta el cardiólogo intervencionista en la sala de hemodinámica para desobstruir las arterias coronarias mediante el implante de stents, disminuyendo todo lo posible el tiempo que el músculo cardíaco está sufriendo la falta de riego sanguíneo como consecuencia de la obstrucción por un trombo o la rotura de una placa de ateroma, que es la causa de la mayoría de los infartos de miocardio.
"Esta atención temprana en la sala de hemodinámica por parte de los cardiólogos, y la coordinación del resto de servicios es lo que ha permitido reducir de forma muy importante la mortalidad y las secuelas por infarto de miocardio en los últimos años", señala Urbano, que explica que, además de la atención al infarto, los pacientes con patología no aguda -4.000 al año- se benefician de las técnicas diagnósticas mediante cateterismo cardíaco y coronariografías que se realizan en esta Unidad. Además, 1.200 pacientes son atendidos gracias a los avances terapéuticos con técnicas intervencionistas que permiten el tratamiento de la aterosclerosis coronaria mediante angioplastia e implante de stents. "Hasta el desarrollo de estas técnicas percutáneas hace unos años, sólo tenían la opción de una cirugía abierta de bypass coronario como tratamiento de su dolencia", asevera el responsable de Cardiología.
En este sentido, en los últimos años han aparecido otras técnicas a través de catéter realizadas por cardiólogos intervencionistas que han supuesto una revolución en el tratamiento de las valvulopatías o enfermedades de las válvulas cardíacas. Entre ellas destacan técnicas como el implante de válvula aórtica percutánea, conocida como TAVI, que permite el tratamiento de la estenosis aórtica (el estrechamiento de la válvula que separa el ventrículo izquierdo de la aorta) a través de una pequeña punción en la ingle llevando una válvula artificial hecha de material biológico plegada en un catéter y liberándola en el sitio preciso, sin necesidad de cirugía abierta, o el tratamiento de la insuficiencia mitral y tricuspídea (incapacidad de cierre de válvulas que separan las aurículas de los ventrículos) mediante el implante de clips a través de catéter. Precisamente la reforma y ampliación de los espacios de la unidad han permitido la incorporación de angiógrafos o ecocardiógrafos tridimensionales para realizarlas.
"Los buenos resultados de estas técnicas a nivel mundial han ampliado las indicaciones a pacientes que antes no eran candidatos a estas intervenciones, y por tanto, la demanda es creciente, de ahí la importancia de este incremento de recursos", explica Cristóbal Urbano, que indica que estas técnicas de intervencionismo estructural se realizan en el Servicio de Cardiología del Hospital Regional desde 2010, y desde entonces se han tratado alrededor de 1.000 pacientes mediante TAVIs, con una previsión para 2024 de alrededor de 200 intervenciones de este tipo, junto con otras 40 de clips mitrales o tricuspídeo.
Además, estos equipos permiten la realización de otras técnicas realizadas por cardiólogos intervencionistas como el cierre de orejuela izquierda (alternativa en prevención de ictus en pacientes que tengan indicación de anticoagulación pero que no puedan recibirla por alto riesgo de sangrado), el cierre de foramen oval permeable también para prevención de ictus, o el tratamiento de cardiopatías congénitas de forma percutánea, tanto en adultos como en edad pediátrica, estas últimas en las instalaciones que dispone la unidad de hemodinámica y cardiología pediátrica en el Hospital Materno Infantil.
De hecho, en 2019 se incorporó a la Unidad de Cardiología Intervencionista la cartera de servicios de Arritmias, desarrollando hasta ahora su actividad tanto de adultos como de pacientes pediátricos en las instalaciones del Hospital Materno Infantil, con una actividad de alrededor de 400 procedimientos al año, de los cuales entre un 5 y un 10% se realiza en pacientes pediátricos y el resto, en adultos. Los procedimientos que se realizan habitualmente son estudios electrofisiológicos y ablaciones de sustratos arrítmicos. Entre los que mayor crecimiento está experimentando en los últimos años está la ablación de venas pulmonares para el tratamiento de la fibrilación auricular, una de las arritmias que más incidencia tiene en la población general, sobre todo a partir de 65 años, incrementándose el riesgo de sufrir esta patología conforme aumenta la edad.
Esta ablación se puede realizar mediantes técnicas con fuente de energía de radiofrecuencia guiada por navegadores o bien por fuente de frío, conocida como crioablación. En este tipo de técnicas, el cardiólogo experto en arritmias o electrofisiólogo, realiza un mapeo eléctrico del corazón mediante el uso de catéteres y localiza dónde está el problema, que a groso modo se suele comportar como un cortocircuito dentro del sistema eléctrico de transmisión del latido del corazón, y una vez localizado, puede cortar ese circuito mediante la ablación, "quemando" con frío o calor la zona del endocardio que origina el problema arrítmico. Estas técnicas de electrofisiología y ablación podrán realizarse a partir de ahora no sólo en el Hospital Materno Infantil, sino también en las nuevas instalaciones del pabellón General del Hospital Regional, siempre con el mismo equipo de cardiólogos.
Durante la fase de obras e implementación de los equipos, la actividad de la Unidad de Cardiología Intervencionista y Hemodinámica se trasladó a la sala del Hospital Materno Infantil, gestionada por el mismo Servicio de Cardiología, asegurando en todo momento la asistencia mediante circuitos de derivación de pacientes, incluyendo la utilización y el apoyo de la UCI de adultos del Hospital Materno Infantil y el refuerzo de los medios de transporte entre ambos centros, así como con el resto de hospitales comarcales que tienen a la unidad de hemodinámica del Hospital Regional Universitario de Málaga como referencia.
Además del área directa del Hospital Regional, la Unidad de Hemodinámica, Cardiología Intervencionista y Arritmias del complejo hospitalario presta asistencia al área sanitaria de la Axarquía, Antequera y Melilla, siendo referencia para más de 800.000 ciudadanos.
La incorporación de los dos nuevos angiógrafos de última generación, que se suman al ya existente instalado en 2018, es una inversión está financiada por la Unión Europea, a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia- NextGeneration EU, instrumento financiero de la inversión C18.I1 Plan de inversión en equipos de alta tecnología del SNS, del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.


