La Consejería de Salud ha priorizado 12 objetivos de cumplimiento hasta 2026 para prevenir estas conductas y promover la salud mental
MÁLAGA- El Hospital Regional Universitario de Málaga, a través de su UGC de Salud Mental y de su Comisión de Suicidio, ha puesto en marcha la campaña audiovisual 'Estamos contigo', con la que pretende poner voz a las principales razones que llevan a una persona a quitarse la vida.
A través de la atención realizada en el servicio de urgencias del complejo sanitario y del equipo de psiquiatras, psicólogos clínicos y enfermeras especialistas, han recopilado las situaciones emocionales y vivencias que llevan a estas personas a pensar en suicidarse. Esta campaña se proyectará en redes sociales, televisiones y radios con el objetivo de poner el foco en las ideas, tanto para las personas que tienen ideas autolíticas como para aquellas que tienen un familiar o amigo que traslada esas expresiones.
El domingo 10 de septiembre se conmemora el 'Día Mundial de la Prevención del Suicidio', una jornada organizada por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El evento representa un compromiso global para centrar la atención en la prevención del suicidio. El tema de este año es “'Crear esperanza a través de la acción', con el que se pretende reflejar la necesidad de una acción colectiva para abordar este urgente problema de salud pública
El objetivo general de este día es crear conciencia sobre la prevención del suicidio en todo el mundo. Los objetivos incluyen promover la colaboración y el autoempoderamiento de las partes interesadas para abordar la autolesión y el suicidio a través de acciones preventivas.
En el Hospital Regional Universitario de Málaga se ha atendido, en los ocho primeros meses del año, más de 300 casos de intentos de suicidio. Para ello, los profesionales activaron el programa 'Código suicidio', con el que se hace un plan de acompañamiento posterior para minimizar el riesgo de autolisis posterior.
Este programa de acompañamiento cumplió un año el pasado mes de abril gracias al trabajo de un equipo multidisciplinar del centro sanitario. Esta herramienta nació como procedimiento para reducir las posibilidades de que un paciente con riesgo de suicidio vuelva a intentarlo.
Desde el inicio de la pandemia de Covid19, la cifra de suicidios no ha dejado de aumentar. Ante estos datos, el equipo de Salud Mental que trabaja en el servicio de Urgencias del complejo sanitario y en la unidad, ubicada en el Hospital Civil, decidió poner en marcha un programa de seguimiento y acompañamiento con el objetivo de apoyar al paciente con ideas autolíticas y ofrecerle un plan individualizado para evitar nuevas tentativas.
El circuito previo a la implantación de este programa piloto era la derivación de los pacientes atendidos en urgencias por intentos de suicidio a las unidades de salud mental comunitarias, cuyo referente es el Hospital Regional Universitario de Málaga. Sin embargo, los profesionales detectaron la necesidad del apoyo y seguimiento a estas personas para reducir las tentativas.
De hecho, desde este servicio se trabaja desde hace años en un programa de prevención del suicidio que conlleva una serie de actividades encaminadas a sensibilizar sobre la relevancia de este fenómeno social a la población, a los distintos agentes sociales implicados y a los profesionales, además de aumentar el conocimiento y mejorar el registro de los suicidios consumados en la provincia de Málaga, mejorar el registro de la conducta suicida y establecer algoritmos de riesgo suicida que ayuden a la detección y prevención. Facultativos y enfermeras trabajan también para mejorar la formación de los profesionales sanitarios, en especial Atención Primaria y Servicios de Emergencias, y para garantizar la continuidad de la atención entre los diferentes circuitos asistenciales. Asimismo, pretenden afianzar los programas de prevención e intervención durante la hospitalización, instaurar intervenciones específicas para el tratamiento de las conductas suicidas y mejorar la información de los pacientes y de las personas del entorno más próximo.
De este modo, el 'Código suicidio' se activa cuando los profesionales de los servicios de urgencias detectan el riesgo y derivan la atención al equipo de Psiquiatría, a través del cual se realiza un cribado del nivel del riesgo suicida a través de una escala de valoración del mismo. Este cribado consiste en la realización de una serie de preguntas, recogidas en Diraya de Urgencias, que evalúan el riesgo y se registra en agenda de teleconsulta por parte del psiquiatra de guardia. Tras esta valoración, el equipo de enfermería de salud mental garantizará un acompañamiento de estos pacientes mediante consulta telefónica y la gestión de una cita presencial en los equipos comunitarios.
Al alta, el paciente recibe un tríptico informativo con recomendaciones tanto para él como para sus familiares, en el que se recogen diferentes recursos a los que recurrir, además de los cuidados al alta, un plan de seguridad, y nociones del seguimiento para la recuperación. Además, el paciente atendido en Urgencias por tentativa de suicidio ha de consentir participar en este programa preventivo para que el equipo enfermero le haga un seguimiento posterior. Además, la enfermera especialista en salud mental contactará vía telefónica entre las 24 y 72 horas con dos objetivos primordiales: asegurar el estado del paciente para valorar si está realizando el plan de seguridad recomendado y constatar que acudirá a la cita preferente en su Unidad de Salud Mental Comunitaria.
Programa de Prevención de la Conducta Suicida de la Consejería de Salud
El Programa ha priorizado una serie de objetivos que se deben cumplir durante su periodo de aplicación (2023-2026) tales como establecer una estructura de coordinación y seguimiento del Programa; mejorar los sistemas de información sobre conducta suicida; intervenir en la restricción de medios letales; fomentar la comunicación responsable sobre conducta suicida; promover la salud mental y el bienestar emocional; desarrollar formación continuada sobre identificación y abordaje de riesgo de suicidio; impulsar las actuaciones con profesionales de Atención Primaria; identificar y trabajar con grupos de personas en situación de vulnerabilidad; priorizar las actuaciones en población infanto-adolescente; promover las actuaciones de posvención con personas que han perdido a un ser querido por suicidio; implantar y evaluar el Plan de acción en el sistema público sanitario para la prevención, atención y posvención del suicidio; e identificar y capacitar a entidades y personas que atienden líneas telefónicas de ayuda en crisis.
Siguiendo las directrices y recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la evidencia científica disponible, el programa --coordinado desde el Programa de Salud Mental de la Consejería y la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP)-- desarrolla siete áreas de actuación basadas en los niveles de prevención recomendados por la Organización Mundial de la Salud (universal, selectiva e indicada), detección precoz de riesgo en grupos vulnerables, pero también intervenciones específicas que alivien el dolor de los familiares y personas cercanas a las que se suicidan, adaptadas al análisis de situación en Andalucía, así como fomentar la formación e investigación en suicidio.
La primera de las áreas de actuación es la referente a la coordinación y organización, donde se indica la constitución de un Grupo Motor de desarrollo del Programa y una Comisión Intersectorial de asesoramiento al mismo, además de la creación de la Red Andaluza de Prevención del Suicidio y la organización de comisiones locales de trabajo para favorecer la coordinación y el trabajo en red.
La vigilancia epidemiológica y la investigación es la segunda área de actuación, en la que se incluye la creación de un sistema de registro de conducta suicida, la realización de un mapeo de muertes por suicidio en Andalucía, una página web para difundir datos, evidencia, información y sensibilización; así como el fomento de la investigación sobre conducta suicida en la comunidad autónoma.
En cuanto a la restricción de medios letales, el programa contempla fomentar medidas de restricción de acceso a lugares con alta incidencia de suicidio; aumentar el control sobre medios letales o facilitadores como armas, internet, tóxicos, alcohol y drogas; y desarrollar acciones de sensibilización y prevención con oficinas de farmacia.
La cuarta área de actuación engloba la formación y sensibilización y supone la capacitación de referentes en prevención y profesionales en el 061 y Salud Responde; la formación de las enfermeras referentes escolares, así como a profesionales de Atención Primaria. Además de la realización de actividades de sensibilización y formación con profesionales de medios de comunicación o la realización de campañas de sensibilización, entre otras.
La atención a la población infanto-adolescente sería la quinta área con cuatro acciones concretas: crear un grupo director sobre conducta suicida infanto-adolescente; diseñar un protocolo de atención a la conducta suicida en las unidades de gestión clínica de salud mental; desarrollar trabajo comunitario entre salud mental, atención primaria y centros educativos; y sensibilizar a padres y madres sobre salud mental, gestión de crisis y conductas autolíticas.
La sexta área es referente a la atención a personas en situación de vulnerabilidad y supone implementar actuaciones en el ámbito perinatal, con personas mayores, con personas consumidoras de drogas y alcohol, así como implementar un protocolo de actuación de posvención con personas que han perdido a un allegado por suicidio.
El área referente a la implantación de acciones para la detección y atención de personas con conducta suicida incluye implementar un programa de alta intensidad para determinados perfiles de personas y diseñar un proceso de asistencia de emergencias prehospitalarias y atención telefónica.
Cada área de actuación plantea una serie de actividades, 35 en total, que se desarrollarán en estos cuatros años.
16 acciones priorizadas
Para este año, se han priorizado un total de 16 actuaciones encuadradas en diez líneas de trabajo. Así, junto a la implantación del Código Suicidio, se ha establecido además como línea prioritaria para 2023 la capacitación de profesionales en la atención telefónica del Centro de Emergencias Sanitarias 061, implementar un programa de intervención de alta intensidad para determinados perfiles de personas con conducta suicida, crear un grupo director sobre conducta suicida infanto-adolescente, diseñar un protocolo de atención a la conducta suicida infanto-adolescente en las Unidades de Gestión Clínica de Salud Mental, así como desarrollar trabajo comunitario entre salud mental, Atención Primaria y centros educativos.
Asimismo, en este año, se implementará un protocolo de actuación posvención, atención y acompañamiento de personas en duelo por suicidio, además de actuaciones en el ámbito perinatal y con personas mayores en situación de vulnerabilidad.
Igualmente para este año se trabajará en la creación del sistema de registro de conducta suicidia, así como un mapeo de muertes por suicidio en Andalucía, fomentar las medidas de restricción de acceso a lugares con alta incidencia de suicidio, crear página web para difundir datos, evidencia, información y sensibilización, formar a enfermeras referentes de centros educativos sobre depresión y conducta suicida, sensibilizar y formar a profesionales de Atención Primaria y realizar actividades de sensibilización así como formación específica con profesionales de medios de comunicación para ofrecer una información adecuada sobre los casos de suicidio.


