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Gruprona captura una serpiente de más de tres metros en los Montes de Málaga

Gruprona captura una serpiente de más de tres metros en los Montes de Málaga

Serpiente pitón rescatada. / Policía Nacional

El reptil ha sido trasladado al Centro Zoosanitario Municipal

MÁLAGA- Agentes del Grupo de Protección de la Naturaleza (GRUPRONA) de la Policía Local de Málaga, con la ayuda de un Guarda Rural de los Montes de Málaga, han capturado para su recuperación una serpiente de gran tamaño de raza pitón molurus.

Los hechos han tenido lugar después de que un vecino de la zona requiriera al Guarda Rural para informar de que había avistado una serpiente de grandes dimensiones, que no parecía autóctona de la zona, en las inmediaciones de la carretera MA-3111, que enlaza los núcleos de Olías y Colmenar, concretamente en el diseminado Santo Pitar.

El Guarda Rural de los Montes de Málaga había llamado al GRUPRONA, grupo especializado de la Policía Local de Málaga, para darle conocimiento, personándose una patrulla cuyos agentes lo acompañaron hasta el lugar, comprobando que el ofidio estaba en el margen de la carretera, a unos dos metros de esta, entre matorrales, observando que se trataba de una serpiente pitón molurus de al menos tres metros de longitud.

Los policías locales se dispusieron a utilizar el zalabar y las pinzas atrapa serpientes con los que cuentan de dotación, logrando asir a la serpiente por la cabeza para inmovilizarla y eludir de ese modo las posibles embestidas, a la vez que evitaban causarle ningún tipo de daño a la misma.

Acto seguido, uno de los policías locales, tras atraparla con la pinza, la prendió por la cabeza con sus manos, a lo que la serpiente respondió, al verse atrapada, comenzando a enroscarse en sí misma, por lo que contó con la colaboración, en primera instancia de su compañero y posteriormente del Guarda, siendo asida también por la cola para poder estirarla y disminuir de ese modo su fuerza de tracción, que era mucha debido a su gran tamaño y corpulencia, teniendo que hacer uso de bastante fuerza para hacerse con ella.

Una vez controlada, fue introducida en un transportín, empezando por la cola para después ir enroscándola como si se tratase de una manguera, siendo esta la operación más delicada, ya que la serpiente se resistía con fuerza a entrar, siendo necesario soltarla de la cabeza y sacar las manos con rapidez al cerrar la tapa del trasportín, tratándose de un cubo pequeño apto para serpientes autóctonas de menor tamaño y envergadura.

Finalmente, la serpiente fue trasladada al Centro Zoosanitario Municipal, donde se ha comprobado que se encuentra en buen estado y que su peso es de ocho kilogramos, comenzando dicho organismo a realizar las gestiones oportunas con diferentes instituciones adecuadas para hacerse cargo del reptil.

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