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La cineasta Ainhoa Rodríguez alumni TAI afirma que "Las artes son el alimento del alma"

La cineasta Ainhoa Rodríguez alumni TAI afirma que

Ainhoa Rodríguez./ El Español

En su trabajo mezcla ficción y documental

MÁLAGA- Ainhoa Rodríguez (Madrid, 1982), que estudió la diplomatura en Dirección de Cine y Realización de Televisión en TAI, afirma en una entrevista a la escuela que las artes "son el alimento del alma, además tiene mucho que ver con lo identitario, el ser humano las necesita". La cineasta que, actualmente, es una de las directoras emergentes del panorama cinematográfico con multitud de nominaciones y premios en festivales nacionales e internacionales, reconoce que la cultura es "lo que nos construye lo espiritual, el alma que nos teje como sociedad". "Lo que tenemos en común son los relatos, nos construimos en base a ellos", añade.

Temas muy relacionados con su ópera prima Destello bravío, que ha sido premiada en el Festival de Burgas en Bulgaria, en el ShorTS de Italia, en Abycine Lanza (mercado del audiovisual independiente), en el Festival Internacional de Cine de Vilnius, en el festival de Tarragona y en el de Gijón. Con ella también ha participado en la sección oficial a concurso de la 24 edición del Festival de Cine de Málaga, donde ha conseguido el Premio Especial del Jurado y la Biznaga al mejor montaje.

Su arriesgado trabajo, en el que mezcla ficción y documental, también ha sido el encargado de inaugurar Filmfest Madrid. Su cinta ha pasado por la sección Oficial Tiger Competition del festival de Róterdam (Países Bajos), en Kino Pavasaris del festival de Vilna (Lituania), en Euphoria of Isolation del festival de Moscú (Rusia), en Panorama del festival de Shangái (China), en la Sección Oficial Competencia Internacional del FICUNAM (México), en Form del festival de Kiev Molodist (Ucrania), en Visual Front de Nuevos Horizontes (Polonia), Tartu Love en Estonia o en Future Lights del festival de cine de Taipei (Taiwán).

También forma parte de la selección del 50º aniversario del New Directors New Films, organizado por el MoMA y el Film at Lincoln Center, en Nueva York, y desde el 18 de junio ya se puede ver en cines.

Según la autora, que además estudió Comunicación Audiovisual e hizo el doctorado en Lenguaje fílmico, materia de la que actualmente es docente, "conocer la narrativa audiovisual es fundamental". "Es básico el buen estudio y análisis del lenguaje fílmico de lo que se ha hecho hasta ahora para conocer los códigos en profundidad y luego poder hacerlos evolucionar, romperlos y retorcerlos, pero con un sentido de lo que se está haciendo", ha agregado.

Respecto a la cualidad imprescindible para ser una buena directora de cine, la artista ha manifestado que se basa en tener "un conocimiento del lenguaje, de las herramientas y de los códigos en los que se va a trabajar, una poderosa intuición y un carácter fuerte en cuanto a la determinación de aquello que se quiere contar y el cómo se quiere contar". También ha añadido que es "imprescindible que la directora tenga a su alrededor, en la producción, en el equipo técnico-artístico, a grandes profesionales y artistas que entiendan el proyecto y que lo comprendan". "Un buen director no debe hacer concesiones artísticas, tiene que lucharlas", ha expresado.

De cara a aquellos que están empezando en la industria, la cineasta ha expresado que el cine es una carrera de fondo y que es importante conocer las herramientas para luego deformarlas. "Que no renuncien a lo que creen, que no hagan concesiones artísticas en la medida de sus posibilidades, que reconozcan siempre la película que están haciendo como suya y que tengan mucha autodeterminación y paciencia. Que no quieran imitar, que traten de buscar un estilo propio, que tengan valentía, que sean generosos, honestos y que no les importe mirar de vez en cuando al vacío porque los ejercicios de creación tienen mucho de esto", ha sido el consejo que ha dado a los futuros profesionales del cine.

Según ha contado, el método más útil que tiene ella para mantener la inspiración es la intuición, que "debe estar muy despierta, algo que, aunque parezca un mecanismo que parece magia, hay que estructurar, desarrollar y enriquecer con la práctica y el estudio".

"Yo tengo muchos cuadernos, donde apunto ideas, y también colecciono muchas fotografías de todo tipo y tengo material almacenado digitalmente, pero mucho también lo imprimo para saber lo que busco y también para entenderme con el equipo, me sirve de inspiración", ha explicado. "Necesitas que la obra tenga un proceso de autoreconocimiento, que sepas qué quieres contar y cómo lo quieres contar. Ese momento de reflexión y de trabajo de campo ayuda", ha recordado.

Dedicarse al cine es algo "muy bello, muy apasionante, pero también muy doloroso, porque va más allá de un trabajo estándar, llegas a crear un vínculo tan emocional que te tiene en todo momento con el corazón en un puño y lo vas luchando, especialmente cuando es un cine más transgresor, independiente, que se sale de los márgenes", ha dicho.

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