La concentración es el 22 de abril a las 11.00 horas
MÁLAGA- Desde la Confederación General del Trabajo de Málaga han lanzado un llamamiento a la clase trabajadora para expresar su rechazo a las últimas reformas laborales y a la pasividad del actual Gobierno "progresista" para derogarlas. El sindicato ha incidido en la necesidad de acabar con la precariedad y la temporalidad por culpa de estas reformas que "lo único que han logrado es la destrucción de empleo y facilitar y abaratar los despidos". Así, la concentración será el 22 de abril a las 11.00 horas ante el SEPE Málaga.
A juicio del sindicato, la reforma profundiza en la devaluación salarial, aumenta la temporalidad, la parcialidad, la rotación laboral y vuelve más inestables los contratos indefinidos. CGT insiste en que hay que recuperar las indemnizaciones por despido de 45 días por año y crear trabajos de calidad, estables y bien pagados.
"Se han cargado la negociación colectiva y convierte a la empresa en una figura autoritaria. Las reformas han reducido igualmente los plazos, de un mes a quince días, para la comunicación al trabajador del cambio sustancial en sus condiciones de trabajo y ya no se necesita la supervisión de la autoridad laboral en la regulación de los ertes", ha manifestado el responsable de sindicato en Málaga.
Para la CGT es prioritario priorizar los derechos de las personas trabajadoras como la jornada semanal máxima de 30 horas sin pérdida de retribuciones, la
fijación de la edad legal de Jubilación a los 60 años y los salarios y condiciones laborales igualitarias y equiparables a los principales países europeos.
CGT ha denunciado que sigue pasando el tiempo y "las reformas laborales de los gobiernos de Rajoy y Zapatero no han sido derogadas ni modificadas sustancialmente. Esto significa que las empresas siguen disponiendo de las mismas herramientas y que les permiten seguir destruyendo puestos de trabajo a toda máquina y precarizar aún más las condiciones laborales de la clase trabajadora", declararon.
El sindicato ha culpado al gobierno actual de no hacer nada para mejorar la calidad de vida de las personas trabajadoras, ni de actuar contra las reformas laborales que han "atornillado" un mercado laboral basado en la subcontratación, la especulación y la temporalidad. "El trabajo estable es ya casi una quimera y, lejos de acabar con el paro, la estabilidad laboral se ha trasmutado en periodos continuos de intermitencia", apuntó.
Finalmente, han explicado que el objetivo de volver a las calles es "lanzar un mensaje claro y rotundo y que demostremos que, la clase trabajadora de este país, no se pliega ni a las promesas incumplidas de unos ni a las amenazas de otros", concluyeron.


