1.300 análisis al año garantizan la calidad del agua de la ciudad
MÁLAGA- El Ayuntamiento de Málaga celebra el Día Mundial del Agua con el lanzamiento de la campaña "Agua de Málaga", con doble objetivo de poner en valor la calidad del agua de la ciudad e incentivar el consumo del agua del grifo entre los malagueños y el dar a conocer la gestión que se desarrolla desde la empresa municipal EMASA y sus compromisos medioambientales. Según una encuesta realizada por la propia empresa municipal entre sus clientes, más del 57% de los encuestados consume agua del grifo de forma habitual, ya sea para cocinar o beberla directamente.
La campaña se compone de varias piezas. En primer lugar, una ilustración que tiene como protagonista la marca Agua de Málaga y que refleja diferentes elementos característicos de la ciudad. Por otro lado, un vídeo publicitario corto, donde se muestran de forma dinámica diferentes situaciones en las que habitualmente consumiríamos agua de Málaga, como en comidas familiares o durante la práctica deportiva.
Estas piezas se apoyan, a su vez, en una landing page diseñada específicamente para esta campaña y que refleja información útil para el usuario que quiere consumir agua de Málaga. Esta landing puede consultarse en la url www.emasa.es/miagua/. Esta campaña pretende promover e incentivar el consumo de agua del grifo entre los malagueños, como un recurso que no solo es ecológicamente beneficioso para todos, sino también una opción de calidad, económica y segura.
Tal y como recoge el manifiesto ProGrifo, al que se han sumado ya numerosas capitales de provincia, "el agua es un bien imprescindible cuyo servicio es responsabilidad de las Administraciones Públicas, pues esta ha de ofrecerse con las mayores garantías de salubridad y abundancia para permitir el desarrollo digno de las personas".
Desde un punto de vista objetivo, el rendimiento de la planta de tratamiento de EMASA consigue que el agua de Málaga, que entra con una concentración de partículas de hasta 500 mg por litro, salga de la misma con una dureza de entre 95 y 100 mg por litro. Eso la convierte en un agua de baja dureza o semiblanda y, por consiguiente, de calidad superior.
Asimismo, con respecto a la turbidez del agua, se ha logrado resultados que hacen de este parámetro un punto fuerte en lo que al tratamiento del agua respecta. El mismo RD 140/2003 establece en 1 NTU a la salida de la instalación y en 5 NTU en la red de distribución los valores máximos aceptables para el agua. La turbidez medida por los laboratorios de EMASA a la salida de la planta se sitúan entre 0,2 y 0,3 NTU, mientras que en la red de distribución se encuentran entre 0,3 y 0,5 NTU, lo que supone una turbidez mínima.
Respecto a valores com el sabor, los datos también avalan la calidad del agua de la ciudad. Uno de los elementos más influyentes en el sabor del agua es la propia dureza: cuanto más blanda es el agua, mejor es su calidad. Al haberse reducido de forma considerable las sales disueltas del agua de la red, su dureza es más que adecuada para garantizar que su sabor es óptimo.
En cuanto a la presencia de cloro en el agua, cabe reseñar que la presencia de determinados valores en el agua garantiza la salubridad y ausencia de microorganismos en la misma. El Decreto 70/2009 de 31 de marzo - por el que se aprueba el Reglamento de Vigilancia Sanitaria y Calidad del Agua de Consumo Humano de Andalucía - establece un máximo de cloro residual libre en la red de distribución por debajo de 1 mg por litro. El agua de Málaga tiene valores que oscilan entre 0,5 y 0,7 mg por litro, lo que la sitúan más en los parámetros establecidos.


