"El proyecto cambiará para siempre el paisaje urbano de la ciudad"
ANDALUCÍA- Más País Andalucía ha instado al Gobierno central a que explique si permitirá la construcción del rascacielos de 126 metros que un grupo inversor catarí prevé levantar en terrenos del Puerto de Málaga, en connivencia con el Ayuntamiento de la ciudad, y contra la opinión que suscita entre la sociedad civil por su "irreversible impacto ambiental, paisajístico y patrimonial"
Así lo ha anunciado la máxima responsable de Más País Andalucía, Esperanza Gómez, tras presentar el portavoz federal de la formación, Íñigo Errejón, una pregunta parlamentaria dirigida al Gobierno central sobre "qué planes tiene el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana cara a la modificación del plan especial del Puerto de Málaga que permitiría la construcción de este rascacielos".
Un proyecto, abundaba Gómez, "que impactará y cambiará para siempre el paisaje urbano de la ciudad, la integración medida de nuestro patrimonio con los usos turísticos, y el tradicional y envidiado horizonte marítimo malagueño a cambio de un desarrollo extremadamente especulativo y agresivo con la identidad de la ciudad".
El Ayuntamiento de Málaga rechazó el pasado enero una propuesta de la oposición municipal para consultar públicamente a la ciudadanía sobre esta cuestión. Hasta la fecha, y a pesar de haber pasado un trámite simplificado de impacto ambiental, debe someterse al escrutinio y aprobación por parte de Puertos del Estado y, por último, al definitivo visto bueno del Consejo de Ministros.
Hasta 300 personalidades españolas del mundo académico y de la cultura, como Guillermo Busutil, Elvira Lindo, Emilio Lledó, Benito Zambrano, Miguel Ríos, Elvira Roca, Carlos Álvarez, Peridis, además de 100 docentes de la Universidad de Málaga y decenas de entidades ciudadanas, algunas tan relevantes como el Ateneo de Málaga, la Academia de Bellas Artes de San Telmo, el Colegio Oficial de Arquitectos, o el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), asesor de la Unesco, y otras 12.000 firmas, han pedido desterrar la idea por sus consecuencias irreversibles sobre la ciudad.


