Han incorporado a once nuevos profesionales
MÁLAGA- Los recursos de acogida para víctimas de violencia de género del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), que comprenden los centros de emergencia, las casas de acogida y los pisos tutelados, han reforzado su personal en Málaga con 11 profesionales más tras la entrada en vigor del nuevo concierto social. En el conjunto de Andalucía se ha contratado a 92 profesionales más y se ha ampliado la jornada laboral a otras 10 personas. La asesora de programa del IAM en Málaga, María Encarnación Santiago, ha subrayado "la apuesta constante del Gobierno andaluz por mejorar y reforzar la atención integral a las mujeres, así como a las niñas y niños, víctimas de violencia de género".
Así, la red de centros de acogida de Málaga ha pasado de tener una plantilla de 15 profesionales a contar con un equipo técnico formado por 26 personas, lo que supone un incremento superior al 73%. A este respecto, María Encarnación Santiago ha resaltado el importante aumento del número de profesionales sino también la formación del mismo: "Es fundamental resaltar que el nuevo concierto social nos ha permitido mejorar la profesionalización de las trabajadoras y trabajadores contratados, siendo ahora necesaria la colegiación del equipo técnico así como la formación y experiencia especializada en violencia de género", ha manifestado.
En este sentido, la asesora de programa ha destacado que "la especialización y profesionalización de los equipos es clave para seguir avanzando en la atención integral a las mujeres y menores que sufren violencia. El servicio de atención y acogida del Instituto Andaluz de la Mujer es un referente y pilar fundamental en la lucha contra la violencia de género en Málaga y Andalucía, promoviendo e impulsando la recuperación de miles de personas". Todas estas mejoras suponen un incremento del presupuesto del 7% durante los próximos cuatro años, superando los 27 millones de euros.
Santiago ha explicado que "dentro de los recursos del servicio se viene detectando un aumento en el número de casos en los que la violencia de género viene acompañada de una serie de necesidades básicas en situación deficitaria, tales como la autonomía física o psíquica, los recursos económicos, las redes de apoyo del propio tejido social, la vivienda, las habilidades sociales o la formación y el empleo. Por lo tanto, estas situaciones exigen nuevas necesidades de atención, que requieren una importante dedicación y una especialización en las distintas formas de violencia, incluso la puesta en marcha de protocolos o programas específicos".
Las nuevas contrataciones refuerzan las áreas jurídicas, psicológicas y del Trabajo Social, también se han aumentado el número de monitores y monitoras. "Con el propósito de consolidar los diferentes programas de atención socioeducativa se ha valorado la necesidad de contratar monitoras y monitores especializados en los centros de emergencia y casas de acogida de las ocho provincias andaluzas. Con estos programas se persigue acompañar a las niñas y niños en su proceso de adaptación y recuperación de las secuelas de las experiencias vividas ofreciendo un ambiente de seguridad, respeto y no violencia. También se promueve que las relaciones materno-filiales se desarrollen basándose en un modelo de afectividad y de respeto mutuo, implicando a las madres en el proceso educativo de sus hijos e hijas", ha apuntado.


