El desarrollo de técnicas de autocontrol o relajación ayuda a reducir la ansiedad
Benalmádena (MÁLAGA)- Especialistas del Hospital Vithas Xanit Internacional han advertido de la importancia de mantener controlado el estrés, ya que las reacciones intensas que provoca pueden ser desencadenante de otras patologías como las enfermedades cardiovasculares, cuyo riesgo puede incrementarse si padecemos estrés de forma continuada. "El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional y afecta en la actualidad a un alto porcentaje de la población. Las reacciones intensas que este provoca se asocian con un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares", ha explica el Dr. Gómez Doblas, jefe del Área del Corazón del Hospital Vithas Xanit Internacional. "Numerosos estudios han demostrado el importante papel del estrés en la progresión de estas patologías, especialmente como factor desencadenante de enfermedades cardiovasculares agudas como un infarto o una arritmia", ha añadido el especialista.
Siendo así, Doblas ha explicado que aunque parece que la "normalidad" se instaura poco a poco en nuestras vidas, las secuelas de estos meses de confinamiento y la pandemia de la covid-19, todavía presente, se dejan ver, cada vez de forma más clara, en la población. Es el caso del estrés postraumático, que ha aumentado en estos meses debido a todas las situaciones que la población ha experimentado .
También ha manifestado que la vinculación entre el estrés y el riesgo cardiovascular ha tardado décadas en demostrarse y han sido los estudios epidemiológicos realizados después de las grandes crisis y catástrofes los que han revelado que el estrés mental desencadena enfermedades cardiovasculares. "Por ejemplo, en las ciudades que han sufrido un terremoto de magnitud >6 se han descrito más eventos cardíacos como muerte cardíaca súbita, infarto de miocardio, miocardiopatía por estrés, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular, arritmias, hipertensión y embolia pulmonar. Algo similar se ha descrito, por ejemplo, en las horas de duración de la final de la copa del mundo de fútbol en los países que jugaban dicha final", expuso el Dr. Gómez Doblas.
A diferencia de otros factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares como pueden ser la hipertensión, la diabetes, la obesidad o el colesterol, el estrés psicosocial es heterogéneo en su naturaleza y está relacionado con numerosos factores como las relaciones interpersonales, problemas económicos, cuestiones relacionadas con el empleo o con la salud propia o de familiares, etc. "El estrés, además, produce un efecto indirecto sobre las enfermedades cardiovasculares a través de la adopción de estilos de vida desfavorables: menor autocuidado, consumo de alcohol o tabaco, demoras en la búsqueda de atención para síntomas de eventos cardíacos agudos, reducido cumplimiento de los fármacos prescritos o menor probabilidad de adherencia a los cambios de estilo de vida", ha añadido el Dr. Gómez Doblas. "Todos estos factores asociados al estrés aumentan de forma indirecto el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular o la complicación de alguna si ya se padece", ha concluido el especialista.


