El propietario declara: "La condena la voy a llevar de por vida"
MÁLAGA - David Serrano, el dueño de la finca donde se encuentra el pozo en el que murió Julen, el niño de dos años rescatado sin vida 13 días después de caer en dicha perforación ubicada en el municipio de Totalán , fue condenado a un año de cárcel por un delito de homicidio por imprudencia grave tras conformarse con los hechos por los que era acusado y aceptar el acuerdo alcanzado entre las acusaciones y su defensa. Esta pena de prisión fue suspendida por el magistrado, por lo que, Serrano, no entrará en la cárcel.
El Juzgado de lo Penal número 9 de Málaga acogió este martes una vista en la que las acusaciones y la defensa presentaron el acuerdo alcanzado ayer entre las partes para evitar la celebración completa del juicio. El acuerdo recoge, además del año de prisión, el pago de una indemnización de 89.500 euros para cada uno de los padres del menor y 663.982 euros para la Junta de Andalucía por las tareas de rescate.
Antes de concluir la vista, Serrano pidió perdón a los padres por el daño ocasionado, declarando: "En ningún momento quise que al niño le pasara nada". Asimismo, a la salida de los juzgados y en declaraciones a los medios de comunicación, David Serrano aseguró: "La condena la voy a llevar de por vida".


