La EMT realizará pruebas reales en la línea L dentro del entorno del Campus de Teatinos
MÁLAGA - Endesa, Alstom y Mansel han implementado en Málaga, con la colaboración del Ayuntamiento y de la Universidad, un primer prototipo mundial de carga rápida por contacto en suelo para autobuses eléctricos.
El proyecto 'Paloma' cuenta con un sistema integrado en el propio asfalto, que permite una carga ultrarrápida, eficaz y segura del autobús eléctrico mediante contacto directo durante las paradas. De esta manera las unidades disponen de un suministro eléctrico en ruta para aguantar la jornada completa sin pasar por cocheras.
El sistema ha cuidado además la integración de los cargadores en el paisaje urbano, al no añadir obstáculos a la circulación habitual del tráfico. También se ha desarrollado un sistema de monitorización avanzado de la red eléctrica de distribución de media y baja tensión a través de un centro de transformación automatizado.
El objetivo de esta iniciativa es duplicar la autonomía de los autobuses sin variar los tiempos de espera de los pasajeros, con el consiguiente avance en la innovación tecnológica que rodea a la movilidad eléctrica.
El proyecto cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Málaga, el Ministerio de Economía y Competitividad y la Universidad de Málaga. Además, ha sido cofinanciado con fondos FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional) a través del programa Innterconecta del CDTI.
Durante los próximos dos meses, la Empresa Malagueña de Transporte, EMT, realizará pruebas reales en la línea L, dentro del entorno del Campus de Teatinos de la Universidad de Málaga. Para ello, se alternarán dos autobuses eléctricos equipados con los dispositivos necesarios para la recarga en tiempo real durante su operación en la vía pública, si bien será el autobús del proyecto Paloma el que permanecerá la mayor parte del tiempo en servicio. Esta línea L ofrece a los ciudadanos un horario de servicio que comienza a las 07:30 h y termina a las 21:30 h (14 horas de servicio al día).
Ningún autobús eléctrico disponible en los catálogos de productos de los fabricantes actuales proporciona esa autonomía, por lo que los operadores de transporte se ven obligados a retirar los autobuses eléctricos y regresar a las cocheras para su recarga. Este es precisamente el hándicap que resuelve el proyecto PALOMA, que apunta hacia una posible solución definitiva a los vehículos eléctricos para el transporte colectivo. La línea L tiene su cabecera en el cruce de la Avenida Pasteur con Jiménez Fraud (entorno de los centros de Medicina, Telecomunicaciones, Informática y Hospital Clínico), y desarrolla su trazado a través del nuevo Campus, dando servicio a la Escuela Politécnica, Gestión del comercio y Ciencias de la Salud. El centro de carga se ha localizado delante de la Escuela Politécnica.


