Han asistido todos los grupos políticos
MÁLAGA - El Ayuntamiento de Málaga ha celebrado hoy, en un acto presidido por el alcalde, Francisco de la Torre, acompañado por los portavoces de los grupos políticos municipales y miembros de la Corporación Municipal, los cien años del edificio de la Casona del Parque como consistorio.
El alcalde la redescubierto la placa situada en la entrada del edificio, que recuerda la fecha del 11 de abril de 1919 en la que el edificio fue utilizado, tras el final de las obras, para uso municipal. La placa de mármol que ha vuelto a ser redescubierta tiene grabados los nombres del alcalde de esa fecha, Manuel Romero Raggio y el de todos los concejales que formaban parte de la Corporación Municipal. Este edificio de diseño neobarroco y planta rectangular, fue proyecto por los arquitectos malagueños Guerrero Strachan y Rivera Vera. En esta ocasión se ha bajado de la galería de alcaldes el cuadro de Manuel Romero Raggio para que estuviera visible durante el desarrollo del acto protocolario.
"Me gustaría recordar en este centenario a todos aquellos que trabajaron para que el Ayuntamiento fuera una realidad, a los arquitectos, a la empresa constructora y a los trabajadores que se esforzaron. Duró tiempo pero quedó bien, y hoy nos podemos sentir orgullosos de nuestro Ayuntamiento." Explicó Francisco de la Torre, frente a la placa conmemorativa, para finalizar el acto.
Contexto
El 26 de junio de 1489 se celebró la primera reunión del Cabildo Municipal que supone el nacimiento del Ayuntamiento como institución. El primer documento que se redactó aún se conserva, y puede verse en el Fondo Documental del Archivo Municipal.
En 1911, siendo alcalde R.Albert Pomata, La Comisión de Ornato y Obras Públicas aprobó las bases para el concurso de proyectos para el edificio. Se presentaron dos: uno de los catalanes Domenech y Guardia, y el elegido, el de los malagueños Guerrero Strachan y Rivera Vera. El edificio, de diseño neobarroco y planta rectangular, tiene un pórtico principal presidido por la torre del reloj, que siguiendo el deseo del arquitecto, debía recordar a las antiguas puertas de la ciudad.


