Concierto del grupo Hamlet
MÁLAGA - ¿Quién dijo que una marea de personas vistiendo ropa negra era sinónimo de luto? El contexto puede cambiar radicalmente el significado de cualquier tema, y el sábado 16 por la noche, el negro se transformó en el color más alegre de la mano de una de las bandas más importantes del Metal en español: Hamlet.
El pasado sábado, la agrupación realizó un concierto en la Sala Trinchera con motivo de su doceavo álbum de estudio, Berlín, disco que ha tenido una gran aceptación por todos los fans del género Metal y los críticos, superando el techo que se había formado sobre ellos con su anterior trabajo, La ira, el cual fue lanzado en 2015 siendo denominado como uno de los mejores trabajos de la banda, la cual lleva más de 25 años activa y sin detenerse por un momento.
La cercanía que derrochó Hamlet con el público se notó desde el primer momento, siendo J. Molly, su vocalista, el que en cada segundo mostró sus ganas de estar con el público con gestos como bajar del escenario y acercarse a ellos para continuar cantando, o Tárraga, uno de los guitarristas,el cual después de regalar todas las púas que tenía a mano, terminó por tocar sin ninguna, como nos confesó después del concierto.
No obstante, no todo el concierto pasó entre canción y canción, si no que en esos lapsos, el cantante aprovechó para gastar alguna que otra broma y lanzar dos reflexiones que mostraron el espíritu de queja que caracteriza a la agrupación. La primera fue referida al estado actual de la industria musical, y el segundo a los duros tiempos que experimenta hoy en día la libertad de expresión, derecho del que trata el tema Libertad del disco Berlín.
Por parte de la marea de Malagueños que se encontraban en la sala, el ambiente que reinaba era un mezcla perfecta entre descontrol y pasión que se transmitía a través de los saltos, gritos y manos alzadas formando cuernos al más puro estilo metalero. Todos estuvieron cantaron a coro tanto las canciones del nuevo álbum como los clásicos de la banda: Jodido Facha, Denuncio a Dios o Irracional.
El concierto terminó con los gritos de parte del público clamando el nombre de la banda hasta que esta volvió a los camerinos en los cuales, el Guitarrista Luis Tárraga, uno de los miembros fundadores de Hamlet, nos concedió una entrevista.
Con tranquilidad, nos sentamos en uno de los bancos de la zona VIP, que se encontraba justo al lado de los camerinos y para romper el hielo, le pregunté qué le había parecido el concierto: "Ha estado muy guay, ha sido un gran concierto y la gira está yendo muy bien. Creo que la gente está saliendo contenta y está participando un montón. Estamos tocando muchas del nuevo disco, que no es fácil. No somos de los de tocar un par de temas de un disco y luego en el concierto tirar del viejo repertorio. Estamos haciendo un equilibrio y realizando conciertos largos dejándonos la piel. Creo que los grupos tienen que dejarse la piel en ese aspecto. Muchos están tendiendo a hacer conciertos más cortos, pero a nosotros no nos gusta. A demás, creo que la gente está valorando esto.
La respuesta tranquila y fluida de Luis, nos llevó a preguntar sobre el nuevo disco, Berlín, el cual ha cosechado muy buenas críticas sin abandonar la esencia del grupo, respondiendo con las siguientes palabras: "La verdad es que desde el principio está siendo muy valorado por la gente. Cuando nosotros hacemos un disco, lo que buscamos es hacer un trabajo que nos motive, no repetirnos y tampoco ceñirnos a un solo estilo. Queremos mostrar cosas nuevas y en este disco nos hemos tomado muy enserio el no estancarnos y hacer buenas canciones como siempre, pero sí dar pasos para que la gente diga, coño tío, no están haciendo la misma canción de hace veinte años, cosa que les pasa a los grupos que llevan mucho tiempo. Caen en la repetición. Creo que nosotros no, pero también nos gusta mantener un estilo. Es un poco ambas cosas. Es como tú has dicho, enganchamos a nuestros fans de toda la vida porque hay muchas cosas puras de Hamlet pero también tenemos muchas cosas nuevas. Si hiciésemos temas como Irracional, nuestro público podría decir algo como "eso ya lo he escuchado". Creo que hay que tener un equilibrio entre algo diferente y conservar nuestra esencia, y Berlín lo tiene. Estamos muy contentos con ello".
A parte de la satisfacción de la propia banda, en el concierto también se apreció una gran variedad de edades entre el público, el cual rondaba entre los 19 y 50 años, por lo que decidimos preguntarle sobre el tema, respondiendo lo siguiente: "Yo creo que cuando llevamos tanto tiempo, para el grupo, es una de las razones para seguir. No puedes tirar siempre de la gente de toda la vida. Los que tiran de la gente de toda la vida son los típicos grupos que se separan, vuelven después de veinte años y aprovechan para tirar del recuerdo. Nosotros nunca hemos tirado de recuerdos, y es difícil tener una trayectoria larga y no tirar de ellos. Intentamos tener seguidores nuevos y gente antigua que se reenganche, porque siempre habrá alguno que deje de seguirnos, pero lo bonito es intentar mantenerse."
Después de esto, decidimos rescatar un tema que mencionó el cantante J. Molly durante el concierto, en el cual hizo referencia al complicado estado de la industria musical, comentando: "Es difícil, nosotros ya no pensamos en qué hubiera pasado si hubiésemos ido a un sitio más grande. Para mí, lo de esta noche ha sido un éxito brutal. Estamos contentos con lo que hacemos, tenemos nuestro público y somos conscientes de que nuestra música no es comercial. No es una competición y las cifras no lo son todo. Para nosotros, nuestro mayor éxito es ver cómo el público se vuelca y canta todas nuestras canciones. Lo que nos gusta es hacer la música que queremos y disfrutar."
Además, también posteriormente, Molly reivindicó el derecho de expresión, por lo que decidimos preguntar sobre su opinión ya que este es un tema frecuente en la discografía de Hamlet.
"La verdad es que no es un tema de ahora, nosotros siempre hemos peleado a contra corriente con muchas cosas y por eso, lo importante es ser fieles a lo que nosotros creemos e irte a casa con la satisfacción de hacer lo que queremos. Yo no podría irme a casa tranquilo después de haber tocado una canción que no me gusta o no me la creo."
A través de esta respuesta, hicimos referencia a qué era para él y para Hamlet esa rebeldía que se encuentra en el mundo del Metal y que Hamlet lo usa para abogar por la libertad de expresión, a lo que nos dijo, lo siguiente: "Es quejarte, meter el guitarrazo que otro no mete, tocar al volúmen que otro no toca... No sé si me explico, es hacer lo que el resto no hace. Está claro que siempre quieres tener una continuidad y nos gusta que la gente nos venga a ver. No por ser marginal tienes que tocar para dos personas. Por ejemplo, pronto vamos a tocar en Palencia, y en un lugar pequeño, está claro que no va a acudir la gente en masa. Lo importante es que tu gente valla a verte, mientras estén allí, es un éxito."
Después de esta declaración, preguntamos sobre su opinión del resultado de Berlín, tema al que nos comentó muy animado: "Estamos encantados. Es de los que más satisfechos estamos. Para nosotros, que tu canción suene como quieres es que esté completa, y aunque parezca fácil, el que algo suene de forma determinada y tenga un alma acorde a la música que quieres hacer es complicado, y en este disco lo hemos conseguido. Estas canciones no podrían sonar mejor o de otra forma a como lo hacen en este disco."
Cuando terminó de responder estas preguntas, nos despedimos después de desearle suerte en el resto de la gira, y curiosamente, parte del público, después de haber pasado media hora del final del concierto, seguían en la sala, por lo que después de preguntar a un grupo, este nos respondió que no querían terminar la noche en ese momento, porque el concierto se les había pasado volando, y a pesar de que durase tres horas, ni con el doble tendrían suficiente de Hamlet.
María Rubio Roa


