25 acuerdos sin ejecutar
MÁLAGA.- La portavoz municipal de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, ha registrado una solicitud de comparecencia para que el próximo lunes el concejal de Medio Ambiente, Raúl Jiménez, explique detalladamente en Comisión el grado de cumplimiento de 25 acuerdos plenarios aprobados desde 2016. Torralbo ha señalado que esta solicitud se enmarca «en nuestra obligación de exigir al gobierno que rinda cuentas ante la ciudadanía».
Los acuerdos que recoge el documento de Málaga Ahora abarcan un amplio abanico, tanto por las cuestiones que indica como por los distritos a los que afectan. Algunos de esos acuerdos se limitaban a publicar en la página web municipal el estado de los «jardines patrimoniales y emblemáticos de la ciudad» o trasladar a los grupos el «informe completo con todos los árboles que han sido trasplantados, su viabilidad vital, tasa de supervivencia y su estado de salud». Otros, de cumplimiento en apariencia sencillos, pedían el acondicionamiento, mediante toldos de sombra, limpieza y fuentes de agua, de algunas zonas de juego infantil en el centro.
Varios de los compromisos adquiridos tienen que ver con el uso de energías renovables y la eficiencia energética. En octubre de 2016 el pleno aprobó por unanimidad que en el plazo de un mes se realizara una auditoría energética del edificio de La Casona, sede el Ayuntamiento, para extenderla al resto de dependencias municipales. El objetivo último era «contratar progresivamente suministro de electricidad de origen renovable con criterios de economía social hasta cubrir el 100% de la demanda energética del Ayuntamiento», algo que evidentemente no ha sucedido. Más adelante se aprobó incluso otra moción para sustituir el alumbrado pública por luces de tipo led.
El pleno también abordó en noviembre de 2016 la sustitución por herbicidas ecológicos de los glifosatos. Estos herbicidas, los más utilizado en nuestro país, está en la actualidad altamente cuestionado. Tanto Green Peace como la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer han alertado en numerosas ocasiones sobre los riesgos para la salud y el medio ambientes. La OMS incluso lo ha incluido entre los productos probablemente cancerígenos. Igualmente se aprobó que dos veces al año se analizaran algunos pozos utilizados para baldeo y riego en la ciudad, ante algunos indicios de contaminación, para que los resultados se hicieran públicos.
La concejalía de Medio Ambiente, en manos de Raúl Jiménez, sigue siendo una de las más cuestionadas de toda la legislatura. Cabe señalar el contrato actual con Limasa, que la Comisión de investigación municipal demostró que encubría beneficios ilícitos para las concesionarias privadas, la contaminación de las playas malagueñas (que Jiménez sigue negando pese a todos los informes), su negativa a reconocer la alarmantes concentración de hidrocarburos en los antiguos terrenos Repsol (cuando incluso los informes encargados por el Ayuntamiento así lo dictaminan) o cuestiones difícil de entender como que se vanaglorie de que, en pleno temporal, se baldeen nuestras calles para la limpieza («Nos gusta cumplir lo planificado»).


