Moción para el pleno
MÁLAGA.- Antonio César, portavoz de la asociación Málaga Centro Vecinos, ha denunciado este martes unos hechos junto a los concejales del grupo municipal Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla y Remedios Ramos, que el jueves defienden en pleno de la capital una moción encaminada a evitar esta expulsión.
"El centro se nos muere, por la expulsión a la que tienen sometidos a los habitantes de toda la vida. Se ha convertido en un lugar hostil, con sobreexplotación de la vía publica, y la falta de equipamiento y servicios" explica Zorrilla, que acusa al alcalde y su equipo de gobierno de "servil con el lobby de la hostelería", que está provocando que los vecinos se vean privados de sus derechos al descanso y a disfrutar de servicios y equipamientos municipales. "Son vecinos que tienen los mismos derechos que el resto de los malagueños y vemos como a diario tienen que soportar exceso de ocupación de la vía pública, con lugares por donde no podría pasar un vehículo de emergencia si hiciera falta, con ruidos que exceden lo establecido por las ordenanzas vigentes, con suciedad que generan los excesivos negocios de hostelería, etc. Pero la culpa no es más que del equipo de gobierno que ha permitido la sobreexplotación de negocios hosteleros, concediendo licencias sin ton ni son".
Además, alerta el edil, algunos representantes de negocios de hostelería han declarado que existen informes realizados por técnicos municipales que avalarían que el centro perdiera la condición de zona residencial, lo que supondría que la preminencia legal sería la de los establecimientos hosteleros por encima de quienes habitan en dicho lugar. Zorrilla califica de inaudito e insólito que pueda existir tales documentos municipales. "Es el colmo de la desfachatez que lo que se ha convertido de hecho en un parque temático de hostelería, lo sea de derecho. Esto traería como consecuencia que ya no estaríamos hablando de saturación de la vía pública, ni de niveles de ruidos, porque el interés de los negocios estaría por encima de sus residentes. Podrían campar a sus anchas, mientras los vecinos se irían definitivamente".
Por su parte, Antonio César asegura que están siendo obligados a dejar sus casas "para crear un decorado tabernario que no tiene nada que ver con Málaga". Denuncia que es una expulsión orquestada para que no haya vecinos, "para que no denunciemos". También defienden el patrimonio porque, afirma, "están demoliendo edificios históricos para hacer chapuzas arquitectónicas destinadas a albergar turistas. Han expulsado a 26.000 vecinos para meter 15.000 personas que pasan unos días".
Los residentes afirman que viven "en una cárcel", donde falta todo tipo de servicios y recuerdan que el centro no es sólo Calle Larios, sino otras muchas que están abandonadas y sucias.
En su moción, Málaga para la Gente reclama al equipo de gobierno que adopte medidas urgentes para evitar el éxodo, con acciones concretas que afectan al urbanismo, ruido, limpieza, etc, y actue sobre la sobreexplotación de los negocios hoteleros y la proliferación desordenada y agresiva de los alojamientos turísticos.



