En una reunión
MÁLAGA.- La Diputación de Málaga está realizando actuaciones para mejorar la gestión de los residuos procedentes de las obras y para tratar de evitar los vertidos ilegales de escombros. En este sentido, ha organizado una jornada, junto a la Asociación de Empresas Gestoras de Residuos de la Construcción y Demolición de Andalucía (AGRECA), dirigida a los municipios, para compartir conocimientos y concienciar sobre la necesidad de una gestión integral real de estos residuos.
La jornada, que ha reunido a casi un centenar de técnicos, representantes de las administraciones y gestores, ha servido para informar sobre la normativa comunitaria, que establece que, en 2020, al menos el 70% de todos los residuos de construcción y demolición (RCD) que se producen serán sometidos a procesos de valorización y reutilización, disminuyéndose el consumo de áridos naturales y el consiguiente impacto ambiental y consumo de energía en su extracción y elaboración.
En el encuentro, el diputado de Fomento e Infraestructuras de la Diputación de Málaga, Francisco Oblaré, ha incidido en la importancia del tratamiento adecuado de los residuos procedentes de las obras para preservar nuestro patrimonio natural.
En la misma línea, la diputada de Medio Ambiente y Promoción del Territorio, Marina Bravo, ha destacado que se trata de residuos que pueden reciclarse y ha apuntado el grave impacto ambiental de las escombreras incontroladas de algunos municipios, que posteriormente obligan a llevar a cabo planes de restauración de esas zonas.
El vicepresidente de AGRECA, Fernando Fuentes, ha comentado que las empresas integradas en esta asociación gestionan más de tres millones de toneladas anuales de residuos, siendo un porcentaje muy importante reciclado para su reutilización en las obras de construcción.
Por su lado, el gerente de esta asociación, Pablo Pérez González, ha explicado durante la jornada que la producción de este tipo de residuos en Andalucía cayó más de un 56% desde el inicio de la crisis debido a la disminución de la actividad del sector de la construcción.
El dato más preocupante es que casi la mitad de los residuos de la construcción y demolición no se gestionan adecuadamente, generando graves impactos paisajísticos, despilfarrando una materia prima necesaria.



