MÁLAGA.- La Costa del Sol cuenta en la actualidad con más de 70 campos de golf. Conocida también como la Costa del Golf, resulta complicado encontrar un lugar similar a la provincia: el primer destino de Europa para la práctica de este deporte en el que se conjuga sus espectaculares infraestructuras deportivas, una heterogénea oferta de ocio y un clima que no impide la práctica del golf durante prácticamente todo el año.
El litoral malagueño es conocido por su temperatura agradable, con una media cercana a los 20 grados y con casi 300 días en los que la lluvia brilla por su ausencia. Aunque hay orígenes algo anteriores, los años 50 registran el verdadero aumento del turismo de fuera de las fronteras españolas, y desde entonces es el lugar elegido para multitud de nacionalidades, como la británica, alemana y escandinavas para hacer turismo; un hecho que sigue en aumento en este último lustro.
Tras su protagonismo como centro comercial e industrial en el siglo XIX, la provincia de Málaga vivió una reducción en términos económicos. Acabada la industria siderúrgica, también se debilitaron el comercio y la industria textil, así como el sector agrario. En este contexto y con la intención de sumar las diferentes iniciativas del sector turístico, se constituyó en 1897 la Sociedad Propagandística del Clima y Embellecimiento de Málaga. En los primeros años del siglo XX comenzaron a surgir estas primeras iniciativas relacionadas con el turismo. Se inaugura el Balneario Nuestra Señora del Carmen (1918) y abre el Campo del Real Club de Golf (1928), hoy conocido como el Parador, siendo el primer escenario para la práctica del deporte en la Costa del Sol.
Debido a las diferentes guerras, no fue hasta los años 50 cuando comienzan a llegar a la Costa del Sol personajes tan famosos como Marlon Brando, Orson Welles o Grace Kelly entre otros, con la consiguiente fama internacional. La apertura en 1942 del Hotel La Roca y en 1959 el Pez Espada hicieron que el efecto dominó del turismo en Torremolinos llegara al resto de municipios de la zona, como Benalmádena, Mijas y Fuengirola. Promovido por Ricardo Soriano y su sobrino, Alfonso de Hohenlohe, Marbella se convierte entonces en el lugar de moda de la alta sociedad, reuniendo a un ingente número de aristócratas y turistas de alto poder adquisitivo.
El Hotel Miramar de Marbella, una de las referencias de sector, fue inagurado en 1933. Sus dueños, José Laguno y maría Zuzuárregui promocionaron el establecimiento, así como la ciudad de Marbella, en inglés y en francés. Para ello usaron los términos 'Sunny Coast' y 'Côte su Soleil' en toda su papelería y trípticos, aunque fue en torno a 1947 cuando empieza a popularizarse el término Costa del Sol entre los medios de comunicación de la época. Durante los años 60, este término haría referencia a toda la costa mediterránea de Andalucía Oriental. Actualmente, se refiere exclusivamente a la costa malagueña.



