En una quincena de pueblos
MÁLAGA.- El mes de agosto cobra especial relevancia en muchos pueblos, especialmente del interior de la Costa del Sol. Las fechas centrales del verano son coyunturas ideales para que regresen a sus localidades de raíces numerosos vecinos que en la actualidad trabajan o residen en otras zonas.
Por ello, lo que eran en su momento fiestas patronales que se celebraban en otros momentos del año, en algunos pueblos de la provincia de Málaga son trasladadas al verano. Así, no es extraño que se celebren festejos y procesiones de San Sebastián (cuya festividad es en enero) o de la Virgen del Rosario (cuyo día es el 7 de octubre) en pleno mes de agosto.
En palabras de Arturo Bernal, director general de Turismo Costa del Sol, "las numerosas fiestas que tienen lugar en los pueblos de la provincia dinamizan el flujo de visitantes y suponen un pretexto para conocer las costumbres, el entorno y las características histórico-artísticas de cada uno de los municipios que forman la Costa del Sol".
Es el caso de un evento de singular importancia: la Fiesta de Moros y Cristianos en Benalauría. En ella se conmemora la Sublevación Mudéjar de Sierra Bermeja, acaecida en 1501. El pueblo se 'divide' entre las dos confesiones y escenifican el episodio histórico con dos actos: El Cautiverio y El Rescate. Coincide con la feria de esta localidad de la Serranía de Ronda, que dedican a Santo Domingo de Guzmán.
Al otro lado de la provincia, en plena Sierra Tejeda y lindando con la provincia de Granada está Alcaucín, coronada por La Maroma, el más alto pico de la Costa del Sol. Durante el fin de semana, las batallas que tienen lugar en las calles y plazas con el líquido elemento constituyen una ocasión de diversión y refresco en pleno verano.



