Con la participación de expertos
MÁLAGA.- El Concejal de Participación Ciudadana, Julio Andrade, ha presentado este miércoles el contenido de la VIII Beca Málaga Participa "Diagnóstico y Medidas para combatir la pobreza infantil en Málaga", acompañado del autor del documento, Javier Espinosa.
Javier Espinosa es trabajador social y master en intervención y mediación con menores en situación en riesgo y exclusión social por Deusto, ámbito profesional en el que está especializado. Este estudio es un diagnóstico sobre la pobreza en general y particularmente en Málaga, fijándose especialmente en su evolución en los últimos 5 años, en el que han participado expertos y entidades especializadas en esta problemática social. Además, plantea medidas concretas a nivel local para intentar solucionar este problema.
Este trabajo sirve como elemento documental de los servicios sociales municipales y sus conclusiones son referencias a considerar en las futuras políticas dirigidas a la infancia. El autor significa que Andalucía es la comunidad autónoma con mayor pobreza de toda España y que en el año 2014 la mitad de los niños y niñas andaluzas se encontraban en riesgo de pobreza. Aplicando las cifras a la ciudad de Málaga, se estima que en el año 2014 eran 53.658 los menores de 0 a 17 años que se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social.
Significa Espinosa que Málaga sufre en la actualidad un grave problema de pobreza infantil que se ha agravado con el paso de los años. Esta realidad no es percibida como tal por una gran parte de la población, lo que contribuye a su invisibilización. La posible y reciente mejora de la situación económica no se ha en la realidad cotidiana de las familias en situación de pobreza, sino al contrario, ya que los expertos consultados afirman que esta situación se ha empeorado en los últimos 5 años, generando una exclusión multidimensional.
La franja de menores de 18 años ha sido la más afectada por la pobreza, con un crecimiento continuo y a gran distancia de la media de la población total, que la ha sufrido en menor medida. Se encuentran en este círculo de pobreza aquellas familias de la clase media afectadas por la crisis económica y aquellas otras que ya eran pobres antes de la crisis y que han visto empeorar sus condiciones de vida. Las privaciones a las que se enfrentan los menores en la ciudad son nutrición y salud, educación, vivienda y situación laboral de sus progenitores.
La mayor atención que se ha dado a la infancia en la ciudad ha sido la referida a la nutrición, con la apertura de un gran número de comedores y entidades de reparto. Frente a ella, la vivienda es el indicador que menos respuesta ha tenido por parte de las administraciones. Cabe significar que el número de personas de nacional española atendidas por los servicios sociales no ha dejado de crecer en los últimos 5 años, frente al decrecimiento de las de nacional extrajera, ya que la crisis les han empujado a abandonar la ciudad.
La ciudad cuenta, además, con una segregación territorial que se evidencia en núcleos con graves problemas de exclusión social como La Corta, Los Asperones, Castañetas o la Palmilla.



