Una vez conseguida la declaración de Patrimonio de la Humanidad
Antequera [MÁLAGA].- El alcalde de Antequera, Manolo Barón, ha acompañado al presidente de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo, en la que ha sido la primera visita institucional de ambos al Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera tras el regreso de Turquía una vez que el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO diera su confirmación a la inclusión del Sitio Dólmenes de Antequera en la lista indicativa de Patrimonio Mundial, hecho consumado el pasado viernes 15 de julio.
También han estado acompañados por los otros componentes de la expedición que viajó hacia Estambul por parte del Ayuntamiento y Diputación: el teniente de alcalde delegado de Patrimonio Mundial, Juan Rosas, el diputado provincial por la Comarca de Antequera, Jacobo Florido, y el gerente de Turismo Costa del Sol, Arturo Bernal, así como otros integrantes del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Antequera, caso de los tenientes de alcalde José Ramón Carmona, Belén Jiménez, Juan Álvarez, Ana Cebrián, Dolores Gómez o las concejales Teresa Molina y Eugenia Galán.
Durante la visita a los dólmenes de Menga y Viera, el alcalde Manolo Barón ha manifestado ante la prensa su deseo de que "la Consejería de Cultura fundamente este conjunto arqueológico bajo la gestión y la coordinación de un patronato", caso similar al que ocurre ya con otro bien considerado como Patrimonio Mundial por la UNESCO como es la Alhambra de Granada.
"Ese órgano de gestión autónomo de los Dólmenes sería necesario para que tengan presupuesto y dinero con el que abrirse más al turismo y a la investigación una vez que la UNESCO ha determinado dotarle de la consideración de Patrimonio Mundial", argumenta el Alcalde, quien propone que lo presida la Junta de Andalucía, a través de su Consejería de Cultura, al ser la institución titular del conjunto arqueológico, mientras que el Ayuntamiento a través de su Alcaldía ostentaría la vicepresidencia tal y como ocurre en otros sitios, dándose también cabida a colectivos culturales y patrimoniales que defendieran los intereses del Sitio de los Dólmenes, caso de la Universidad de Málaga o la Real Academia de Nobles Artes de Antequera.



