Sucesos
Benalmádena [MÁLAGA].- Agentes de la Policía Nacional han detenido el pasado día 18 de mayo en Benalmádena (Málaga) y Melilla a tres hombres –vecinos de Melilla y con edades comprendidas entre 18 y 21 años- por su presunta implicación en dos robos con fuerza en las habitaciones de unos apartamentos de la localidad benalmadense. La investigación ha permitido confirmar cómo los arrestados accedieron a las dependencias de sus víctimas mientras estas dormían al objeto de robarles -en el argot policial se les conoce con la denominación de 'soñarerros'- y así les sustrajeron efectos de valor, principalmente joyas, dinero en efectivo y teléfonos móviles. Igualmente, los investigadores han podido constatar la participación de dos de los arrestados en sendos robos con violencia perpetrados en la localidad.
Los agentes tuvieron conocimiento de los hechos a raíz de la denuncia de un trabajador de un hotel sito en la calle Carril del Siroco, en Benalmádena tras sorprender a tres jóvenes, que estaban alojados en una de las habitaciones, cargando una televisión por uno de los pasillos. Más tarde pudo percatarse de que faltaban otras dos televisiones del interior de sendos apartamentos del complejo.
Al robo anterior le continuó un segundo -denunciado por un turista inglés-, que dormía en una habitación del hotel. Cuando se despertó comprobó que su habitación estaba desvalijada y que le habían sustraído un teléfono móvil, dinero en efectivo, joyas y ropa de marca.
A este suceso le siguió al menos otro -en grado de tentativa-. En este último caso los huéspedes oyeron a los sospechosos cuanto intentaban entrar a sus dormitorios y huyeron al verse sorprendidos.
La Policía Nacional inició así una investigación tendente al esclarecimiento de los hechos, localizando a dos de los sospechosos en las inmediaciones de la estación de trenes de Arroyo de la Miel. Entre los efectos que portaban los investigados se hallaron joyas denunciadas como sustraídas por uno de los clientes del hotel, 4.615 euros en efectivo y varios teléfonos móviles así como útiles para la comisión de robos por la técnica del resbalón.
Las gestiones practicadas vinieron a confirmar que los investigados, que se trasladaban a la costa de Málaga procedentes de Melilla, se hospedaban en el hotel para cometer sus robos. Bajo la apariencia de clientes -pasaban normalmente desapercibidos-, los investigados estudiaban a sus objetivos entre los que se hallaban turistas extranjeros, de vacaciones en España por cortos periodos. Los arrestados accedían a las habitaciones mediante la técnica del resbalón y no dudaban en simular que se habían equivocado de habitación si eran sorprendidos por sus huéspedes.



