Estudio
El porcentaje de jóvenes que ni estudia ni trabaja alcanza niveles "muy preocupantes", en torno al 32 por ciento
MÁLAGA.- El capital humano con mayores niveles de educación en al ciudad de Málaga tiene una mayor tasa de empleo, según se desprende de las conclusiones del cuaderno número 15 del Plan Estratégico de Málaga, en el que también se indican los niveles "muy preocupantes" del porcentaje de jóvenes de entre 15 y 29 años que ni estudian ni trabajan, ya que suponen el 32 por ciento, cifra superior a las registradas en Europa, que está en un 15 por ciento.
Estas son algunas de las conclusiones del informe titulado 'Capital Humano y Mercado de Trabajo', publicación editada y coordinada por la Fundación Ciedes, con la colaboración en este caso del Círculo Mercantil de Málaga, y elaborada por Analistas Económicos de Andalucía. En concreto, el cuaderno analiza la situación en la que se encuentra la capital en términos de cuáles son los niveles de educación de sus habitantes, dada la oferta formativa, y la correspondencia de éstos con el mercado laboral ofrecido y existente en la ciudad.
Al acto han acudido entre otros, el vicepresidente ejecutivo de Ciedes y concejal de Ordenación del Territorio y Vivienda del Ayuntamiento, Francisco Pomares; el delegado del Gobierno de la Junta, patrono de la fundación y prologuista de este cuaderno, José Luis Ruiz Espejo; el subdelegado del Gobierno en Málaga, Miguel Briones; el consejero delegado de Analistas Económicos de Andalucía, Francisco García Navas, y el presidente del círculo Mercantil de Málaga, Federico Terrón, entre otros.
Ruiz Espejo, por su parte, ha incidido en la importancia de invertir en capital humano de cara a apoyar la productividad y asegurar un crecimiento rico e inclusivo en empleo en el futuro. Al respecto, ha agregado que "esta inversión requiere no sólo de la educación y la formación en las habilidades correctas, sino también los marcos adecuados para ayudar a las personas a mantener, mejorar y utilizar esas habilidades a lo largo de su vida laboral".
Pomares ha señalado la importancia de conocer en profundidad el capital humano del que dispone la ciudad de Málaga para así "poner en marcha estrategias que relacionen de forma más exitosa este capital con el mercado de trabajo real, es decir, armonizar oferta y demanda".
Asimismo, García Navas ha resaltado los resultados de la colaboración Ciedes y Analistas y se ha referido a la metodología de trabajo empleada en la elaboración de este cuaderno, en el que han participado técnicos y expertos de diferentes ámbitos relacionados con el capital humano.
FORMACIÓN
En cuanto a la formación del capital humano en la capital, se ha pasado entre 2001 y 2011 de tener un 45 por ciento de población sin formación a un 38,6 por ciento, mientras que ese dato en en Andalucía ha pasado del 54,1 por ciento al 42,8 por ciento. Por otro lado, en cuanto a la población universitaria, en este mismo periodo (2001-2011) ha aumentado, pasando de suponer un 12,3 por ciento a un 16,6 por ciento en la ciudad de Málaga y de un 9,3 por ciento a un 13,8 por ciento a nivel andaluz.
Asimismo, el 98-99 por ciento de la población en edad de recibir educación primaria están escolarizados. En concreto, la tasa de escolarización de la etapa de ESO era del 94,6 por ciento en 2005, habiéndose reducido hasta el 87,4 por ciento en 2014. Sin embargo, se ha producido un aumento en la tasa de escolarización en ciclos formativos de FP, aunque solo promocionan o terminan un 73 por ciento de los alumnos de ESO, siendo menor el grado de éxito en el caso de la FP y la educación primaria.
La cualificación profesional que se está dando en Málaga capital, tanto en formación profesional como en formación permanente, está vinculada a los servicios sociales, auxiliares de la construcción, actividad de venta, bibliotecas, entrenamiento físico, páginas web, administración y gestión, servicios socioculturales y a la comunidad, transporte y mantenimiento de vehículos y reparación microinformática.
Así, en términos de estudios universitarios, casi el 42 por ciento de los estudiantes de la Universidad de Málaga (UMA) proceden de la ciudad de Málaga, mientras que el 37,4 por ciento son de la provincia; el 14,5 por ciento de otras regiones de Andalucía; y sólo el 6,3 por ciento procede de otras zonas de España o del extranjero.
Por carreras, son las de la rama de ciencias sociales y jurídicas las que concentran alrededor del 52 por ciento de los estudiantes, seguidas de las carreras de la rama de Ingeniería y Arquitectura que cuenta con un 17 por ciento; Ciencias de la Salud con el 15 por ciento; y Arte y Humanidades con un 11 por ciento.
MERCADO DE TRABAJO
Según el estudio, el capital humano con mayores niveles de educación en la ciudad de Málaga tiene una mayor tasa de empleo. Así, frente a una tasa de 33,2 por ciento de población ocupada de población con estudios universitarios en la ciudad de Málaga, la población sin estudios o sin terminar los estudios obligatorios que tiene ocupación es del 10,6 por ciento. Relevante es, de igual modo, el hecho que la mayor tasa de población ocupada es para el segmento de población que cuenta con estudios obligatorios primarios o secundarios (56,2 por ciento).
Cabe destacar que las personas sin estudios y con estudios primarios cuentan con una tasa de ocupación del 4,5 por ciento y 14,7 por ciento, respectivamente, situación actual que exhibe una reducción de la tasa de ocupación de este segmento de población con respecto a la existente en 2006 --seis por ciento y 18,5 por ciento, respectivamente--.
El peso de los contratos registrados con estudios secundarios y el de universitarios representa en 2014 el 68,0 por ciento y el 12,8 por ciento, respectivamente, lo que supone un ascenso de casi 4,5 y 1,0 puntos porcentuales más que en 2006.
Es significativo, por tanto, el hecho de que la ciudad de Málaga cuenta con una penetración en el mercado laboral del capital humano menos cualificado menor que en Andalucía y el resto de España. Por otro lado, han apuntado que el 36,3 por ciento de los alumnos que finalizan los ciclos formativos de FP en Andalucía terminan trabajando tras 143 días de haber completado los estudios.
EMPLEO
En relación con la demanda del empleo, ésta se centra mayoritariamente en el grupo de personas con nivel de educación medio, segmento que es el menos prominente en la estructura de capital humano con el que cuenta la ciudad. Seguido éste del grupo de población con estudios universitarios. El trabajador más demandado en la capital es para un empleo en las ramas relacionadas con servicios de hostelería, comerciales, transporte, almacenamiento y comunicaciones, aunque han crecido las demandas de técnicos y profesionales científicos- intelectuales, de técnicos de apoyo y operadores de instalaciones y maquinarias.
En relación con la demografía empresarial, en 2014, la capital contaba con 37.879 empresas, de las que el 53,9 por ciento eran personas físicas. Además, la densidad empresarial en la ciudad supera a la media provincial y a la andaluza. Sobre el autoempleo, han destacado que en la capital malagueña se observa un ascenso entre 2006 y 2014, siendo la proporción de trabajadores en el régimen de autónomos sobre el total ahora algo superior al 13 por ciento. En el conjunto de España esta proporción supera el 18 por ciento y en otras economías de nuestro entorno resulta bastante más baja.
Por ello, según el estudio, la reación de empresas y el autoempleo vienen de la mano de personas cualificadas en estudios universitarios --más del 50 por ciento--, muchos de ellos de la rama de la Ingeniería. Los negocios de nueva creación están en servicios profesionales, comerciales y TIC, en especial, hostelería, restauración, catering, turismo y cultura.
POBLACIÓN INACTIVA
En Málaga ciudad, por otro lado, se estima que la cifra de población desempleada que busca su primer empleo y tiene estudios que no superan a los obligatorios era de 8.765 en 2011. Mientras, la población parada que había trabajado antes con este mismo nivel de estudios era de 52.940 personas. Unas cifras suficientemente elevadas como para concluir que la oferta de cursos y acciones formativas de las instituciones para atraer al aprendizaje y mejorar sus posibilidades para el empleo son escasas.
El porcentaje de jóvenes que ni estudia ni trabaja en Málaga alcanza niveles "muy preocupantes", en torno al 32 por ciento de los jóvenes entre 15 y 29 años para 2011. En Europa está en un 15 por ciento y en la OCDE en un 18 por ciento para el 2014.
Por otro lado, el número de parados con estudios universitarios ha pasado de menos de cuatro mil personas en 2006 a casi 10.000 personas en 2014, lo que supone que en ocho años, los universitarios en desempleo han aumentado en seis mil personas en la ciudad.




