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La Fundación Casa Natal lleva todas las inquietudes de Picasso a la Galería Nacional de Arte de Bulgaria

MÁLAGA.- La Fundación Picasso. Museo Casa Natal presenta la exposición 'Picasso. La búsqueda incesante' en la Galería Nacional de Arte de Bulgaria en las fechas comprendidas entre este próximo jueves y el 24 de enero de 2016. De esta manera, a través de seis secciones con 68 grabados y siete cerámicas, esta exposición constituye una completa panorámica de los modelos, técnicas y estilos del artista malagueño entre 1921 y 1971.

Así, 'Picasso. La búsqueda incesante' da cuenta de medio siglo de creación cambiante en Picasso, tiempo en el que combina y alterna clasicismo, cubismo y surrealismo. Los temas de la tradición se cuestionan, reinterpretan y reformulan a través de seis secciones que reflejan y testimonian la incesante búsqueda de Picasso, su defensa de la libertad y la autonomía del creador que le convirtieron en el mayor artista del siglo XX.

La Galería de Arte Nacional es el principal museo de arte de Bulgaria, con sus más de 50.000 piezas de arte búlgaro. El museo está situado en la plaza de Battenberg en Sofía, ocupando el antiguo Palacio Real, en cuyas salas se acogen también exposiciones temporales como Picasso. La búsqueda incesante. El museo fue establecido en 1934 y trasladado al palacio en 1946 tras la abolición de la monarquía.

Entre los motivos y temas que revela la muestra, destaca la revisión que Picasso realiza de Eugéne Delacroix (1798-1863) y Lucas Cranach el Viejo (1472-1533), dos de los artistas predilectos de Picasso. Delacroix, con su conocida pintura Las mujeres de Argel, es el punto de partida para una serie de óleos, dibujos y grabados a los que Picasso se enfrenta en la década de 1950.

La familia también aparece en 'Picasso. La búsqueda incesante'. En esta ocasión, se muestran escenas íntimas en las que Françoise Gilot lee mientras los dos hijos que tuvo con Pablo, Claude y Paloma, juegan a sus pies donde la ternura termina por imponerse en los dos soberbios retratos que dedica a Paloma, aferrada a una muñeca, y que constituyen dos notables ejercicios de composición.

No tiene una importancia menor la formación académica y academicista de Picasso, cuya formación artística se inicia en un mundo que se rige todavía por la imitación y la reproducción de los modelos clásicos del arte grecolatino. Así, hay toda un sección marcada por el clasicismo: las tres Gracias bajo la apariencia de bañistas, centauros apasionados que se convierten en picadores, bacanales, faunos flautistas que son también retratados con enérgicos trazos.

Pero la figura de la mujer no tardó en ser contemplada por Picasso como sujeto clave en su obra. Y como pretexto para incluirse él mismo, como artista y como hombre fascinado por las mujeres, dentro de la misma composición. Surge así el tema del pintor y la modelo, con un momento estelar, de especial elegancia, en los aguafuertes que entre 1927 y 1930 realiza para ilustrar una parábola sobre la creación artística.

La figura de la mujer ha sido uno de los temas iconográficos más constantes en la obra de Picasso. Habitante de un mundo femenino que gravitaba primero alrededor de sus hermanas y de su madre, y de sus distintas compañeras y esposas más tarde, el artista se ha enfrentado a la imagen de la mujer, objeto de esta sección, desde el lugar de quien al mismo tiempo admira e interroga al sujeto femenino.

No menos relevante es la tauromaquia en la creación de Picasso, y en la exposición que la Casa Natal lleva a Sofía se refleja bien en las siete coloristas cerámicas que se exhiben, todas ellas dedicadas al toro, y creadas en los años 40 y 50.

 

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