Vuelta al cole
MÁLAGA .- El doctor Álvaro L. Reyes Martín, médico especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Vithas Parque San Antonio, perteneciente al grupo sanitario Vithas, ha trasladado una serie de consejos prácticos sobre cómo han de portar los pequeños las mochilas. Entre ellos, ha advertido de que la carga que los niños han de llevar a su espalda, es en la mayoría de las ocasiones, "muy perjudicial para los hombros y espalda".
"Los niños pueden sufrir dolor en la espalda debido al sobreesfuerzo y fatiga muscular", ha advertido el doctor Reyes, al tiempo que ha señalado que todos los padres deben tener en cuenta, antes de comprar una mochila nueva a su hijo, cual es el tamaño y el peso del niño y que esta se ajuste a sus necesidades.
En este sentido, Reyes ha señalado que "no existe un límite preciso en cuanto al peso máximo, aunque en general se recomienda que no exceda del 10 o el 15 por ciento del peso corporal del niño o adolescente, incluso algunos autores recomiendan no exceder del ocho por ciento". Además, ha agregado que "es importante que elijamos una mochila con refuerzo en la zona lumbar y tirantes anchos, y lo mejor es que disponga de un tercer tirante o cinturón para atar a la zona lumbar".
También ha incidido en que "es importante" evitar excesos de carga en una sola parte del cuerpo, por lo que se desaconseja llevar carteras que se transportan en una mano o las que son del tipo 'bandolera' que se cuelgan de un hombro, así como las mochilas que se arrastran sobre ruedas ya que pueden producir dolencias en la muñeca, codo y hombro.
PROBLEMAS
Por otro lado, los especialistas afirman que, aunque sea importante escoger una mochila cómoda para el niño, "el problema más serio es el sobrepeso que en ella carguemos", en muchos casos superando los ocho o 10 kilos. Además, el tiempo de carga excede con frecuencia los 15 minutos al día.
Al respecto, Reyes, basándose en diversos estudios, ha afirmado que la mochila produce entre otros efectos fisiológicos en los niños y adolescentes: desviación de tronco y cuello --hacia delante--; compresión de discos intervertebrales; demanda funcional de caderas y rodillas; cambio en la distribución de la presión plantar; alteración de la estabilidad postural; cambios en la función pulmonar y aumento de la presión arterial. Estos cambios empiezan a suceder a partir de una carga del ocho al 20 por ciento del peso corporal.
A la larga, ha indicado, los problemas de espalda pueden crecer de manera desorbitada e incluso generar posibles accidentes, como dolor poliarticular; cansancio y riesgo de caídas; y se incrementan con el aumento de peso, ajuste inadecuado --llevar la mochila baja, o sobre un solo hombro--, el tipo de mochila --de un asa--, así como su estado de deterioro.
MEDIDAS PREVENTIVAS
Por otro lado, los especialistas de Traumatología y Ortopedia del Hospital Vithas Parque San Antonio, han trasladado algunos consejos básicos que sirven para prevenir las lesiones en la espalda ocasionadas por el excesivo peso de las mochilas, entre los que destacan que los responsables escolares deben intentar reducir el peso del material que los niños tienen que llevar a la escuela: los padres deben cuidar que los hijos lleven solo lo necesario, la mochila correctamente ajustada en altura y simetría, así como una homogénea distribución del peso en su interior.
También la mochila debe estar en buen estado de conservación, por lo que se recomienda usar mochilas con dos anchas asas confortables y que tengan los ajustes firmes. Además, debe ir colgada de los hombros a la altura del lumbar y no debe ser más grande del tamaño de la espalda del niño. En cuanto a la distribución interior, se recomienda que el material más pesado esté cerca de la espalda y distribuido uniformemente.
De igual modo, han hecho hincapié en que la actividad física puede ser de gran ayudar para mantener una espalda sana, por lo que han dicho que hay ejercicios que pueden servir para fortalecer y mejorar tanto la fuerza como la postura del niño. Por último, han señalado la importancia de caminar manteniendo la columna recta para mantener el peso de la mochila.




