Encuentro Cities for life
MÁLAGA.- La declaración de Medellín, de los alcaldes y expertos urbanos reunidos en el I Encuentro Global Cities for life, realizado en Medellín (Colombia), este pasado lunes y este martes, incluye la propuesta del regidor de Málaga, Francisco de la Torre, de crear un indicador de descentralización local.
En concreto, los acuerdos cuatro y cinco de la citada declaración incluye la propuesta planteada por De la Torre este pasado lunes en la reunión plenaria de establecer un indicador de descentralización local, de modo que se mida el peso de los recursos municipales por países para disponer de un ránking mundial de eficacia de los gobiernos locales.
De la Torre durante el encuentro argumentó que dicho indicador permitiría clasificar los países en función de su sensibilidad en relación a la descentralización local y situar a las ciudades de cada país, a escala global, en eficacia y gobernanza. "Mientras más alto sea el porcentaje de recursos municipales de una ciudad --continuó--, más capacidad de gobernar cerca de la gente con transparencia y participación habrá".
El regidor de Málaga puso este asunto sobre la mesa con el objetivo de que sea una reivindicación clara de cara a Hábitat III, la Conferencia de la ONU sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible, que tendrá lugar en Quito, Ecuador, del 17 al 20 de octubre de 2016; el Foro Urbano Mundial (WUF) y todos aquellos organismos internacionales interesados en la acción local que estén presentes estos días en Medellín.
De igual modo, De la Torre se refirió al principio de subsidiariedad: "lo que pueda resolverse a nivel local, hágase a ese nivel y no en el regional; lo que pueda resolverse a nivel nacional, hágase a ese nivel y no en estructuras supranacionales". En definitiva, según insistió De la Torre, "de llenar de contenido todos los niveles competenciales desde abajo hacia arriba, y de situar en el nivel local todo lo que un Ayuntamiento puede resolver, gestionar y administrar".
DECLARACIÓN
Así, en el punto cuatro de la declaración se recoge el promover el diálogo entre las ciudades y los Estados para buscar una relación más equilibrada entre ambos, de forma tal que las urbes puedan aumentar y potenciar sus capacidades de negociación y gestión, así como sus competencias, conocimientos y recursos para afrontar, de manera más efectiva y apropiada, las obligaciones que tienen con sus habitantes, si se quiere, aplicando el principio de subsidiariedad que podemos definir como: lo que pueda resolverse en el ámbito local, hágase a ese nivel y no en el regional; lo que pueda resolverse en el ámbito regional, hágase en ese nivel y no en el nacional; lo que pueda resolverse en el ámbito nacional, hágase a ese nivel y no en otro.
Por otro lado, en el punto cinco se hace referencia acometer la creación e institucionalización de un paquete de indicadores que permitan medir, evaluar y por tanto facilitar el desempeño de las ciudades en su búsqueda de construir Ciudades para la Vida. Además, cita "especialmente" uno que permita situar a los países en un "ranking" de sensibilidad en relación con la descentralización local y que se podría concretar en el porcentaje que suponga la suma de los presupuestos de todos los municipios de un país, comparado con la suma de los presupuestos de todas las administraciones públicas de ese mismo país.
También entre los 14 puntos que aparecen en la declaración se encuentra defender que la libertad, la paz y los derechos humanos son la base de las Ciudades para la Vida y propiciar la continuidad de la construcción, el desarrollo y, sobre todo, la aplicación del concepto 'Ciudades para la Vida' en los proyectos fomentados, liderados o apoyados por los gobiernos locales, tomando como base las reflexiones acumuladas en el séptimo Foro Urbano Mundial de ONU-Hábitat y en el XXI Congreso CIDEU y en los espacios de diálogo y cocreación del Cities for life Global Meeting Medellín 2015.
Además también se recoge apostar por la vida como factor diferenciador de las ciudades; entender y defender a los barrios, corregimientos, parroquias, centros poblados, municipalidades y otros entes locales dentro de las ciudades, incluyendo a sus instancias organizativas, como núcleos vitales para nuestras urbes y como primera instancia para integrar a ciudadanos en este propósito de construcción de las Ciudades para la Vida; generar y facilitar la interrelación permanente y armónica entre las ciudades del mundo bajo un modelo basado en la colaboración para el beneficio de todos, capaz de matizar y sensibilizar socialmente las tradicionales dinámicas de competitividad actualmente existentes; y trabajar para conseguir una educación integral y una formación política ciudadana que garanticen la consolidación de gobiernos más abiertos y transparentes, interesados en vincular a los ciudadanos para cogestionar los territorios y para ser capaces de adaptarse y responder a la variabilidad de las circunstancias actuales y futuras. Igualmente, para formar ciudadanos propositivos, participantes y corresponsables.
Otros puntos que se incluyen son impulsar y desarrollar, en la medida de su pertinencia, las recomendaciones técnicas producto de este encuentro en lo que respecta a equidad, movilidad, desarrollo social, medio ambiente, planeación y diseño urbano, seguridad y gobierno, mediante la promoción y la garantía de oportunidades para la participación ciudadana permanente, en los procesos de ideación, planificación, gestión y veeduría de los proyectos estratégicos de las ciudades; trabajar conjuntamente en el desarrollo de metodologías para la innovación ciudadana, sin olvidar la importancia de la innovación tecnológica, en aras a incluir cada día con mayor fuerza la inteligencia colectiva como factor fundamental para la resolución de retos locales y globales que hoy son imperativos en su resolución de cara a un planeta más sostenible y armónico con las generaciones actuales y venideras e impulsar la cercanía de los habitantes a los satisfactores de sus necesidades, especialmente en temas de movilidad urbana y la gestión de proyectos productivos y de diseño y planificación urbana.
Buscar que las ciudades puedan trabajar unidas y acceder a los recursos económicos de organismos multilaterales, como el Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, ONU-Hábitat, CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, Banco Interamericano de Desarrollo, entre otras, para la construcción de Ciudades para la Vida y la reducción de las desigualdades en nuestras ciudades e incentivar redes de colaboración y solidaridad entre ciudades, y redes entre estas y socios estratégicos como lo son las universidades, los centros de investigación, los nodos de conocimiento, los organismos no gubernamentales y los sectores industrial, empresarial y de servicios, para comprender, prevenir, procesar y solucionar los retos de nuestras urbes y encontrar lineamientos y planes de acción que permitan solventarlos, son otros de los puntos.
El encuentro tenía como objetivo registrar el conocimiento más relevante en el mundo relacionado con los temas urbanos, y ponerlo en circulación de manera "solidaria, metodológica e innovadora", al servicio de la solución de los retos complejos de las distintas urbes y sus habitantes, tras dialogar acerca del rol de estas en un mundo globalizado y debatir sobre las políticas que deben guiar la consolidación de las Ciudades para la Vida.




