Protestas entre los pasajeros
MÁLAGA.- El pasado 30 de julio, el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol se convirtió en el primer aeródromo en contener un sistema tecnológico que verificaba la documentación, análisis de la huella dactilar y los rasgos faciales para agilizar el paso de viajeros en el control fronterizo. Después de 10 meses, desde su inauguración, dicho dispositivo se encuentra fuera de servicio, lo que provoca largas colas de personas a la hora de confirmar sus documentos y datos, sin que el avance tecnológico prometido haya surtido efecto y las quejas de los numerosos pasajeros.
El objetivo del también conocido como 'Sistema ABC' era convertir al pasajero en "sujeto activo de su propia entrada". Así lo aseguró el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, durante el acto de inauguración del dispositivo, en el que estuvo junto a la entonces delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo; el subdelegado del Ejecutivo central en la provincia, Jorge Hernández Mollar; el presidente de la Diputación, Elías Bendodo, y el alcalde de la capital, Francisco de la Torre, entre otros.
Con este sistema, tal y como avanzaron, el beneficio estaba en la rapidez y dinamismo a la hora de presentar los documentos para embarcar.
Casi un año después, las imágenes de espera siguen repitiéndose sin cambios y, precisamente, el pasado fin de semana se podía seguir observando las prolongadas hileras de personas en el control de pasajeros de las terminales del aeródromo malagueño, el cuarto en volumen de vuelos a nivel nacional.
A falta de que el sistema pueda estar disponible, los pasajeros deben presentar su documentación en el mostrador contiguo, lo que implica un retraso a la hora de la verificación de datos por parte de los agentes de policía que se encuentran en la terminal.



