Aunque el paro descienda
MÁLAGA.- El secretario general de CCOO en Málaga, Antonio Herrera, ha valorado este martes las cifras del paro y ha incidido en que, aunque han mejorado los datos en la provincia, "el camino no es el correcto", ya que el empleo sigue siendo "temporal" y los salarios "son cada vez más bajos".
Herrera ha recordado que el paro registrado en la provincia de Málaga ha bajado en abril un 1,8 por ciento como consecuencia del modelo productivo de la provincia, basado principalmente en el sector servicios, en un mes donde se ha celebrado la Semana Santa y el Festival de Málaga. Cine Español, lo que ha contribuido "a mejorar las cifras".
"Cada mes que conocemos los nuevos datos del paro en la provincia se destruyen los argumentos de la recuperación económica que escuchamos por parte del Gobierno del Partido Popular", ha señalado el secretario general de CCOO de Málaga, al tiempo que ha advertido de que "el camino no es el correcto, la bajada de un 1,8 por ciento del paro en la provincia obedece a la estacionalidad y la realidad es que hay un escaso crecimiento de nuestro modelo productivo, el cual se ha visto muy azotado por la crisis financiera".
En relación con la contratación, el dirigente sindical ha criticado la "caída de la contratación indefinida en más de un 28 por ciento, y con ello el aumento de la temporalidad, que se sitúa en esta ocasión en el 93,5 por ciento"; además, de que son, en la mayoría de los casos, a tiempo "parcial o por horas".
"Aunque hay un leve aumento de personas afiliadas a la Seguridad Social está lejos de suponer un incremento de ingresos de cotizaciones sociales, ya que hay una alta precarización y los salarios son cada vez más bajos", ha manifestado Herrera.
Por otro lado, ha asegurado que "nos encontramos en una situación de alerta social", ya que "más de 118.000 malagueños no cobran prestación alguna". "Seguimos en el mismo escenario, que fue azotado por la crisis financiera, pero con una mayor precarización consecuencia de la reforma laboral, que fomenta la temporalidad, los bajos salarios, despidos baratos y en general, la devaluación del trabajador en aras del beneficio especulativo y un sistema productivo débil", ha concluido.



