Cultura
MÁLAGA.- El Archivo Municipal de Málaga expone al público, en el marco de su ciclo de microexposiciones 'Un siglo en doce meses', un acuerdo urbanístico relacionado con la construcción de la catedral.
En concreto, en la sala de lectura del Archivo, los visitantes pueden contemplar un acuerdo capitular de 1558 que perseguía la mejora del entorno urbano alrededor de la Catedral de Málaga, que se estaba construyendo por esa fecha. Al documento, que se exhibe hasta el 8 de mayo, le acompaña una transcripción del mismo y un completo estudio sobre el contexto histórico y político de la época.
El horario de la sala de lectura es de 9.30 a 19.30 horas, de lunes a viernes, según han informado desde el Ayuntamiento a través de un comunicado.
En este acuerdo las autoridades municipales solicitaban al cabildo catedralicio la donación de una porción de la casa del herrero Bartolomé Pérez para poder acometer el ensanchamiento de la calle de Montalbán. Este tipo de acuerdos fueron muy frecuentes durante los años que duró la construcción de la catedral malagueña.
El Archivo Municipal conserva, por ejemplo, otro en el que se hace alusión a la vigilancia del Postigo de los Abades para que no se arrojase basura en dicha calle. Asimismo, entre sus fondos se encuentran libramientos de fondos municipales para empedramiento, limpieza, y otras reformas de las calles anejas a la Iglesia Mayor. En definitiva, todos estos documentos ponen de manifiesto cómo en el periodo inmediatamente posterior a la conquista de la ciudad, la obra pública y el urbanismo estaban al servicio de la religión.
La Nueva Catedral de Málaga comienza a edificarse el 29 de marzo de 1528 sobre los terrenos de la antigua mezquita árabe, cuyo perímetro debía de abarcar, aproximadamente, el que hoy ocupa la iglesia del Sagrario, la galería que une ésta con la catedral, los jardines, la torre, y las capillas de San Rafael y San Sebastián. La obra pasó por diversas fases, hasta que en 1587 finaliza la del cuerpo principal del edificio. Su iglesia es consagrada el 3 de agosto de 1588 bajo la advocación de Nuestra Señora de la Encarnación.



