Más de 500 víctimas
Ciudadanos británicos jubilados con una multipropiedad en la Costa del Sol. Ése es el perfil de las víctimas que elegían los miembros de una organización criminal para estafarles con una supuesta compra de su patrimonio que nunca llegaba a producirse, según han informado esta mañana desde el Cuerpo Nacional de Policía, cuyos agentes han detenido a 60 personas por su presunta implicación en los hechos.
En concreto, la estafa comenzaba con una llamada a las víctimas, que aún no han sido localizadas en su totalidad, pese a que la cifra ya supera las 500 personas. Los integrantes de la organización contactaban con ellas y les ofrecían una buena suma por su propiedad, aunque para acometer la venta los británicos tenían que pagar una serie de gastos.
Siempre según han explicado desde la Policía Nacional, al no conocer la regulación española, picaban. De esta forma habrían estafado a las víctimas sumas que oscilan entre los 300 y los 50.000 euros.
Pero la organización, que ha sido completamente desarticulada, no paraba ahí. Cuando los británicos ya estaban quemados y se habían visto estafados, volvían a contactar con ellos.
Esta vez, los operadores telefónicos se hacían pasar por miembros de un despacho de abogados, que les decían que iban a iniciar un proceso judicial contra los estafadores, y que estaban buscando a víctimas. De nuevo les sacaban dinero, para supuestamente pagar los gastos de ese procedimiento.
Finalmente, la estafa concluía con una última fase. Pasado un tiempo, volvían a contactar con ellos y les decían que habían obtenido una resolución favorable en el juicio. La red les aseguraba que se les iba a devolver el dinero, pero que para ello debían hacer un último abono.



