Asegura que la condena no refleja ninguna ilegalidad en su gestión
MÁLAGA-El exalcalde de Estepona, Antonio Barrientos, principal imputado en el Caso Astapa, ha anunciado esta mañana que recurrirá ante el Tribunal Supremo la reciente sentencia que lo condena por un delito de cohecho impropio. Barrientos, quien ocupó la alcaldía de Estepona entre 2003 y 2008, asegura que la condena no refleja ninguna ilegalidad en su gestión y defiende su inocencia en el caso.
Contexto del caso
El caso Astapa, uno de los mayores escándalos de corrupción urbanística en la Costa del Sol, ha llegado a su fin con una sentencia que reduce drásticamente las expectativas iniciales. La Audiencia Provincial de Málaga ha absuelto a 31 de los 56 acusados y ha impuesto penas menores a los 15 condenados, con penas de inhabilitación y multas, pero sin prisión. La causa, que arrancó en 2008, se centraba en supuestas irregularidades en los convenios urbanísticos firmados por el Ayuntamiento de Estepona durante el mandato del exalcalde Antonio Barrientos. La condena de Barrientos por cohecho pasivo continuado, por la aceptación de una serie de regalos, ha sido uno de los puntos clave del fallo.
Sentencia del caso Astapa
La sentencia ha distado de las primeras acusaciones, cuando la Fiscalía llegó a solicitar penas de más de 200 años de prisión y fianzas millonarias. En su resolución, el tribunal ha rebajado las penas solicitadas, imponiendo multas que suman menos de cuatro millones de euros, muy por debajo de los 79 millones de euros que, según la defensa de Barrientos, el Ayuntamiento habría generado a través de los convenios urbanísticos en cuestión. Esta rebaja se debe a la falta de pruebas sólidas en la acusación, particularmente después de que se anularan escuchas telefónicas obtenidas de manera irregular y que algunos de los documentos clave no presentaran la validez necesaria.
Barrientos ha mostrado su indignación al afirmar que la condena carece de fundamento. "Pude meter la pata, pero jamás metí la mano", ha declarado, defendiendo que su actuación como alcalde siempre fue legal. A pesar de la condena por cohecho pasivo, ha defendido con firmeza la legalidad de los convenios urbanísticos firmados durante su mandato y ha destacado que la sentencia confirma que su actuación siempre estuvo dentro de los límites de la ley. “La sentencia no solo me da la razón, sino que también limpia la imagen de un equipo de gobierno que trabajó incansablemente para promover el desarrollo ordenado de nuestro municipio", ha afirmado.
En cuanto a los regalos por los que ha sido condenado, como televisores y viajes, Barrientos ha asegurado que fueron de carácter institucional y no personal, presentando documentación que respalda su versión. "Esos viajes fueron parte de actividades para promocionar Estepona y estaban completamente documentados", ha insistido.
Según el exalcalde, los convenios urbanísticos en cuestión fueron suscritos con promotoras inmobiliarias y buscaban generar ingresos destinados a mejorar las infraestructuras locales y servicios públicos. Sin embargo, en años posteriores, estas actuaciones fueron objeto de críticas y de procedimientos administrativos que pusieron en duda su validez legal.
Impacto personal y familiar
El exalcalde ha relatado cómo este proceso judicial ha marcado su vida personal. Ha mencionado los seis meses que pasó en prisión provisional, y cómo su madre, que fue imputada por blanqueo de capitales, falleció el año pasado sin conocer el resultado final del caso. "Esto ha sido un calvario inhumano", ha declarado Barrientos, quien también agradeció el apoyo constante de su esposa, su principal apoyo emocional durante todos estos años. "Ella me animó a seguir luchando, y lo haré por la memoria de mi madre y para que mi hijo, que tiene nueve años, pueda decir con orgullo que su padre fue una persona honesta".
El exalcalde también ha cuestionado la cobertura mediática que ha recibido el caso. Ha asegurado que desde el principio se le trató como culpable, antes de que se estableciera un juicio justo. "Aquí parece que hubo una presunción de culpabilidad en lugar de inocencia", ha denunciado, aunque ha reconocido que algunos medios lo han tratado con respeto y objetividad.
Descarta regresar a la política
A pesar de defender su gestión como alcalde y la legalidad de los convenios urbanísticos que firmó, Barrientos descarta cualquier posibilidad de regresar a la política. "Soy médico y he retomado mi actividad profesional. Lo que he vivido no me hace pensar en volver a la política", ha declarado.
Finalmente, Barrientos ha asegurado que llevará su lucha hasta el final y se ha mostrado confiado en que el Tribunal Supremo rectificará lo que considera una condena injusta. "No es solo por mí, sino por la memoria de los que ya no están y por el futuro de los que vendrán", ha concluido.
El caso Astapa, que comenzó hace 17 años, ha dejado en el camino una estela de sufrimiento personal y familiar, pero también ha reconfigurado la percepción pública sobre los convenios urbanísticos de Estepona y la gestión de sus recursos.




