Francisco Sarabia: "La clase trabajadora tiene muchas dificultades para acceder a un domicilio"
MÁLAGA- La provincia de Málaga ha registrado durante el primer trimestre de 2022 un total de 1.481 viviendas visadas, un 85,13% más que en el mismo periodo del año anterior, cuando se contabilizaron 800 unidades. Esto significa que la construcción de obra nueva se vuelve a situar en los niveles prepandemia, con cifras similares a las registradas en el mismo periodo de los años 2017 y 2018, cuando se visaron 1.397 y 1.564 viviendas, respectivamente.
Según los datos del Colegio de Arquitectos de Málaga, de enero a marzo de 2022 se autorizaron 275 proyectos con un presupuesto superior a los 228 millones de euros. De ellos, 229 eran unifamiliares, con 444 viviendas; 45 eran plurifamiliares, con 925 unidades, y uno corresponde a VPO con 112 unidades, en la localidad de Coín.
El mes con más viviendas firmadas fue marzo, con 622; seguido de enero, con 523, y febrero, con 336. Como viene siendo habitual, las áreas con más actividad han sido la capital, que lidera el número de unidades certificadas, con un total de 369, y los municipios de la costa, sobre todo la occidental, como Marbella (178), Casares (101) y Mijas (87).
Para el decano del Colegio de Arquitectos, Francisco Sarabia, "estos datos reflejan que el sector ha confiado en la recuperación de la economía tras la pandemia y que aún no se han dejado sentir las consecuencias de la crisis de los suministros y de la guerra de Ucrania, pero hay que ser cautelosos, ya que lo esperado es que la actividad se ralentice en los próximos meses".
En relación a la vivienda protegida, Sarabia ha reiterado que los datos son una "mala noticia", con unos números insignificantes en relación a la demanda real y efectiva que ponen de manifiesto que la vivienda a precio asequible "sigue sin estar sobre la mesa de la agenda política". Según ha manifestado, "hay una parte de la población, la que está en riesgo de exclusión, que sí queda cubierta, en mayor o menor medida, por las administraciones con la vivienda social, pero la clase trabajadora tiene muchas dificultades para acceder a una vivienda porque el mercado se ha tensionado y los precios son muy elevados, retrocediendo de manera alarmante en el estado del bienestar".
Sin embargo, las viviendas acabadas en el primer trimestre de 2022 han descendido un 26,23% con respecto al ejercicio anterior, cuando se terminaron 1.601 unidades, 420 más que en este periodo, según las estadísticas del Colegio de Arquitectos de Málaga.
Para el responsable de los arquitectos malagueños, el descenso de viviendas terminadas indica cómo ha afectado la crisis sanitaria del coronavirus al sector de la edificación, "con unos patrones más lentos que los que se producen en otras actividades, con impactos más inmediatos". Sin embargo, Sarabia ha indicado que las cifras "no son especialmente preocupantes y muestran que la construcción no ha sido de los sectores más golpeados en una etapa tan dura como la que hemos vivido".




