Ocho detenidos por una veintena de robos con fuerza, cinco de ellos en prisión
MÁLAGA - Agentes de la Policía Nacional, en el marco de la operación Bucle/Nala, han desarticulado en Málaga una trama especializada en la comisión de este tipo de ilícitos penales. Así, ocho integrantes de la red han resultado arrestados por participar presuntamente en una veintena de robos, sustrayendo especialmente joyas y dinero. Los arrestados utilizaban un modus operandi conocido como ““impresioning”, consistente en hacer una copia de la llave sin tener acceso a ella, colocando un pequeño objeto moldeable- como una lámina de aluminio- dentro de la cerradura para obtener una impresión del interior. El entramado criminal lo conformaban sujetos con un distinto grado de participación; dos investigados que erigían los pilares de la organización, en torno a los cuales se configuraban las “células” con tres o cuatro integrantes, entre ellos el experto en la apertura de las cerraduras. Se han practicado siete registros lográndose intervenir herramientas y objetos sustraídos.
“Chequeo sobre la marcha” para detectar la presencia de los moradores
La investigación, llevada a cabo por el Grupo de Robos II de la Comisaría de Málaga, con la estrecha colaboración del Grupo de UDEV de la Comisaría de Vélez-Málaga ha logrado la desarticulación de un grupo criminal dedicado a la comisión de robos con fuerza en viviendas habitadas.
Los agentes tuvieron conocimiento de diversos hechos delictivos en la capital, los cuales se producían durante el día y para ello se empleaba la técnica conocida como “impresioning”.
Las primeras pesquisas les llevaron a una red criminal, dedicada a estos ilícitos penales, estructurada en “células operativas” que se desplazaban a los municipios donde seleccionaba las viviendas, comprobando la ausencia de sus moradores –para ello llamaban insistentemente a los porteros o timbres haciéndose pasar por vendedores-, lo que les permitía desistir si contestaba alguien o intentar cometer el robo en caso contrario.
Utilizaban un amplio surtido de vehículos para sus desplazamientos, tanto de alquiler como particulares, que iban intercambiando periódicamente. Como consecuencia de esta alta itinerancia se produjeron conexiones investigativas con otras unidades policiales, cooperando con la Guardia Civil de Ronda y Nerja donde también se habrían producido hechos delictivos.
En cuanto al botín, se apoderaban principalmente de joyas, aparatos electrónicos y dinero, aunque no desdeñaban llevarse cualquier otro efecto.
Tras varios meses de largas indagaciones, se llevaron a cabo siete registros domiciliarios –apoyados por los miembros de la Brigada de Seguridad Ciudadana de Málaga (UPR)- , incautándose joyas, dinero, ropa incriminatoria y útiles de apertura de las cerraduras. Además, se practicó la detención de ocho investigados, decretando la autoridad judicial el ingreso en prisión de cinco de ellos.




