El socialista apuesta por poner en el centro la vivienda asequible
MÁLAGA - El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Mariano Ruiz Araujo, ha defendido este martes la necesidad de que Málaga "abra una nueva etapa y escriba un nuevo capítulo" después de más de tres décadas de gobiernos del Partido Popular en la ciudad. Durante el desayuno informativo con el que el Grupo Municipal Socialista ha abierto el último curso político del mandato, Ruiz Araujo ha señalado que Málaga "ha cambiado enormemente durante estos años, pero también han cambiado sus problemas y sus necesidades", frente a un gobierno municipal que, a su juicio, "está demasiado instalado en la inercia y cada vez más alejado de los problemas de la Málaga real".
"Nuestra responsabilidad seguirá siendo ejercer una oposición firme, rigurosa y útil: señalar lo que no funciona, pero también proponer soluciones. Pero nuestra aspiración es mucho mayor. Aspiramos a gobernar Málaga para mejorarla, también para quienes nunca nos han votado", ha afirmado.
Proteger la vida cotidiana
Ruiz Araujo ha situado como eje del proyecto socialista la defensa de la vida cotidiana de los malagueños. "Durante demasiado tiempo hemos medido el éxito de Málaga por el número de visitantes, los grandes proyectos o los acontecimientos que somos capaces de organizar. Todo eso importa, pero una ciudad tiene que funcionar, sobre todo, para quienes viven en ella todos los días".
"Una gran ciudad no es solo la que funciona durante un gran evento. Es la que funciona un martes cualquiera", ha resumido. Para el portavoz socialista, proteger esa vida cotidiana significa "poder pagar una vivienda, coger un autobús que llegue en hora, no perder horas atrapado en el tráfico, encontrar las calles limpias, tener árboles que den sombra y sean seguros y vivir en barrios reconocibles, vivos y con identidad".
En este sentido, ha señalado problemas que durante los últimos meses se han repetido en distintos puntos de Málaga, con "vecinos organizándose para limpiar sus propias calles, problemas de plagas, caída de grandes ramas, pérdida de arbolado, atascos diarios o deficiencias en infraestructuras básicas" que este verano han llegado a provocar cierres de playas. "Son problemas que quizá no producen una gran inauguración, pero determinan si una ciudad merece la pena para vivir. Y ahí es donde queremos volver a poner el Ayuntamiento", ha explicado.
Dentro de ese modelo, Ruiz Araujo ha situado la vivienda como "la primera y más urgente prioridad" para Málaga. El portavoz socialista ha contrapuesto la evolución de los precios y las dificultades crecientes para acceder a una vivienda con la respuesta municipal de los últimos años. Ha recordado que "en una década el parque público municipal de alquiler apenas se ha incrementado en 60 viviendas" y ha criticado que buena parte de los suelos destinados a vivienda protegida continúen sin desarrollarse mientras el Ayuntamiento sigue desprendiéndose de patrimonio municipal de suelo.
"Una ciudad puede crecer económicamente y, al mismo tiempo, estar expulsando a quienes la sostienen todos los días. Ese es uno de los grandes riesgos que tiene hoy Málaga", ha advertido. Por ello, los socialistas defienden incrementar de manera sustancial el parque de vivienda asequible, preservar el suelo público para vivienda, movilizar los terrenos destinados a VPO, intervenir dentro de las competencias disponibles para contener los precios y recuperar para uso residencial viviendas que han salido hacia el mercado turístico.
"No podemos resignarnos a que vivir en Málaga se convierta en un privilegio. Queremos impedir que los malagueños desaparezcan del mapa de Málaga", ha afirmado. Ruiz Araujo también ha cuestionado la eficacia de las medidas municipales frente al crecimiento de los alojamientos turísticos y ha advertido de que la presión sobre la vivienda "termina transformando también nuestros barrios".
"Queremos barrios donde siga habiendo vecinos, comercio de proximidad, colegios, bares de toda la vida y gente que se salude por la calle. Barrios reconocibles, vivos y con identidad. Eso también es proteger Málaga", ha señalado. Además, el portavoz socialista ha defendido "otra manera de gobernar Málaga", ya que la nueva etapa que plantea el PSOE "no consiste simplemente en sustituir unas siglas por otras", sino también en cambiar la forma de gobernar la ciudad. En este sentido, ha acusado al gobierno municipal de "escuchar demasiado poco" ante algunos de los principales conflictos ciudadanos de los últimos años. Ruiz Araujo ha citado las más de 50.000 firmas en defensa del Bosque Urbano en los antiguos terrenos de Repsol, la oposición ciudadana al rascacielos del puerto, las reivindicaciones sobre la Plaza de la Merced o las protestas vecinales en torno a las obras del paseo marítimo de Pedregalejo
"No se puede pedir a los malagueños que participen y después ignorarlos cuando lo que dicen no coincide con lo que quiere el gobierno municipal", ha manifestado. Por ello, Ruiz Araujo ha anunciado que los socialistas presentarán un nuevo modelo de participación ciudadana "estable, útil y con capacidad real de influir en las decisiones municipales". El dirigente socialista también se ha referido al próximo Debate sobre el Estado de la Ciudad, previsto para el día 30, y ha pedido superar "la política de los grandes anuncios que después pasan años sin materializarse".
"Málaga no necesita otro catálogo de proyectos para dentro de diez o veinte años. Necesita un Ayuntamiento capaz de resolver los problemas que tiene hoy y de preparar la ciudad que queremos ser mañana", ha señalado. Ruiz Araujo ha concluido vinculando el proyecto político que plantea para Málaga con una aspiración personal, que las próximas generaciones puedan seguir construyendo su vida en la ciudad. "Me gustaría que mi hija, cuando sea mayor, pudiera decidir quedarse a vivir en Málaga. Y que pudiera hacerlo también el hijo de cualquier familia malagueña. Que quedarse no dependa de tener una determinada renta o de haber heredado una vivienda", ha afirmado.
"Queremos una Málaga que se fije no solo en quién viene, sino también en quién se queda; que proteja la vida cotidiana de su gente y que vuelva a ser una ciudad en la que se pueda vivir y prosperar", ha añadido. "Nuestra aspiración es gobernar Málaga para mejorarla. No queremos simplemente cambiar unas siglas por otras. Queremos cambiar las prioridades y la forma de gobernar. Málaga necesita abrir una nueva etapa", ha concluido.




