Ha sido adjudicado por 224.288 euros y tendrá un plazo de ejecución de 11 meses
MÁLAGA - El Ayuntamiento de Málaga, a través de la Empresa Municipal de Aguas (Emasa), sigue avanzando en la apuesta por optimizar los recursos hídricos existentes para mejorar la capacidad de respuesta de la ciudad ante situaciones de sequía. La entidad dependiente del Área de Sostenibilidad Medioambiental ha adjudicado el servicio de asistencia técnica para la redacción del proyecto de mejoras de eficiencia en el aprovechamiento de agua en la estación potabilizadora de El Atabal. Esta actuación se enmarca dentro de la iniciativa 'SITAguaS-Soluciones Innovadoras para el Tratamiento de Aguas Salobres', valorado en 18.497.370 euros, con el que se pretende reducir a la mitad (actualmente es del 20%) el rechazo de salmuera tras el tratamiento del agua salobre procedente de los embalses y pozos, de forma que partiendo del mismo recurso se pueda aprovechar un mayor volumen. Según las estimaciones, para mantener el suministro actual a la ciudad será necesario extraer un 12,5% menos de agua bruta, lo que supondría un ahorro de unos 7 hectómetros cúbicos anuales.
El contrato para la redacción del proyecto ha sido formalizado con la UTE Estudio 7 Soluciones Integrales-Ecoagua Ingenieros por un importe de 224.288,6 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de 11 meses. A través de este contrato se pretende impulsar la mejora de los procesos de desalación de agua salobre para adaptar las capacidades de producción a las distintas calidades de agua de las distintas fuentes que suministran a la ciudad, aplicando criterios de innovación respecto a las soluciones convencionales para mejorar los rendimientos y aumentar la resiliencia de la instalación. Estas actuaciones se resumen en un aumento de la recuperación global de la instalación mediante la recirculación de salmuera, la adaptación de dosificaciones de reactivos químicos, la regulación by-pass del depósito de agua osmotizada, la recuperación del agua de lavados de pretratamiento, la implantación de un sistema de control descentralizado, además del análisis de implantación inteligencia artificial.
El proyecto SITAguaS cuenta con un importe total de 18.497.370 euros, de los que 13.364.3499,83 serán financiados a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en el marco del Programa Plurirregional de España (PPE) 2021-2027, a través de una ayuda concedida por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades al amparo de la Línea de Fomento de Innovación desde la Demanda (Línea FID) para la Compra Pública de Innovación (CPI) que fue solicitada en septiembre de 2025 por Emasa, en coordinación con el Área de Economía, Hacienda y Fondos de la UE. Según la resolución definitiva del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la tasa de cofinanciación es del 72,5%, correspondiente a los citados 13.364.349,83 euros, mientras el 27,75% restante (5.133.020,17 euros) será aportado por Emasa.
Como paso previo a esta Compra Pública de Innovación, la empresa municipal promovió una Consulta Preliminar del Mercado (CPM) para conocer del mercado las soluciones tecnológicas existentes o potenciales para dar respuesta a esta demanda
Investigación
La necesidad de desarrollo científico y tecnológico en el tratamiento de las aguas salobres parte de la realidad de que la tecnología de desalación se ha desarrollado atendiendo fundamentalmente a tratar las aguas de mar. En este caso, la planta de El Atabal debe tratar aguas de características muy diferentes como son las procedentes de embalses salinizados, otras con alto contenido orgánico y otras corrosivas e incrustantes, lo que afecta al rendimiento de producción, eleva el consumo energético y obliga a limpiar las membranas con mayor frecuencia. Con el proyecto que promueve Emasa se pretende reducir el agua de rechazo hasta el 10%, lo que supondría una rebaja del 50% del volumen de aguas vertidas y un aumento de la producción del 12,5%. Además, las mejoras de los procesos supondrían una reducción del gasto en productos químicos y en limpieza de bastidores, duplicar la vida útil de las membranas (hasta los 12 años) y reducir la carga de trabajo.




