Satué afronta su segundo curso con el Plan Pastoral y la atención a víctimas de abusos como ejes
MÁLAGA - El obispo de Málaga, José Antonio Satué, ha resumido su primer año al frente de la Diócesis en tres conceptos: “acogida”, “escucha” y “trabajo”. Durante un encuentro, ha destacado la buena recepción que ha encontrado entre los malagueños y las distintas experiencias que le han permitido acercarse a la sociedad y conocer sus inquietudes.
Satué ha explicado que durante este primer curso ha combinado el conocimiento de la Diócesis con sus responsabilidades y ha señalado que su segundo año estará centrado en continuar visitando parroquias y acercándose a sacerdotes y fieles para conocer mejor la realidad diocesana.
Entre los principales objetivos para este nuevo curso se encuentra el relanzamiento del Plan Diocesano de Pastoral, que establecerá las líneas de trabajo de la Diócesis para los próximos años. El obispo ha señalado que su elaboración contará con la participación de parroquias, hermandades, grupos diocesanos, religiosos, sacerdotes y laicos mediante un proceso sinodal.
Preocupación por la situación de Ceuta y Melilla
Durante el turno de preguntas, Satué ha mostrado su preocupación por la situación que atraviesa Ceuta y, por extensión, Melilla, ciudad perteneciente a la Diócesis de Málaga y que visitará este sábado con motivo de la toma de posesión de los sacerdotes destinados a la ciudad autónoma.
El obispo ha trasladado su apoyo a la población de Ceuta y ha defendido también la necesidad de garantizar la dignidad y atención de las personas que se encuentran en esta situación.
Refuerzo de la atención a las víctimas de abusos
Satué también ha explicado las medidas adoptadas por la Diócesis en materia de abusos a menores. La Oficina para la Recepción de Denuncias contará con una labor preventiva y de acompañamiento, además de la recogida de posibles denuncias.
En este sentido, la Diócesis trabaja en un plan de prevención dirigido a parroquias, catequistas y sacerdotes y ha creado un equipo para acompañar a las víctimas que lo soliciten en los ámbitos jurídico, psicológico y espiritual.
Las procesiones extraordinarias, las obras de la Catedral y la iglesia del Sagrario, la falta de vivienda, la violencia contra la mujer, la religiosidad de los jóvenes y las vocaciones han sido otros de los asuntos abordados por el obispo durante el encuentro.




