Propone consultar a la ciudadanía sobre varios proyectos y medidas municipales
MÁLAGA - La polémica en torno a la permanencia de las estatuas en el Puerto ha puesto de manifiesto, a juicio de Con Málaga, la necesidad de que el Ayuntamiento establezca mecanismos estables y con garantías para conocer la opinión de la ciudadanía sobre las grandes decisiones que afectan al futuro de Málaga. Por ello, la formación plantea en el próximo Pleno que antes de las elecciones municipales de mayo de 2027 se celebre una consulta ciudadana sobre algunos de los principales debates abiertos actualmente en la ciudad.
“Escuchamos al alcalde intentar justificar la arbitraria decisión de mantener las estatuas del Puerto apelando a la opinión de los vecinos y vecinas de la ciudad”, señala Nico Sguiglia, concejal y portavoz de Con Málaga (Podemos e Izquierda Unida). Frente a ello, plantea que el Ayuntamiento establezca un mecanismo de participación pública que permita que esa opinión se exprese con garantías y sobre cuestiones que afectan de manera mucho más amplia al futuro de Málaga.
La propuesta incluye cinco asuntos. El primero sería la declaración de Málaga como zona tensionada en materia de vivienda, para que la ciudadanía pueda pronunciarse sobre la aplicación de esta medida y sus efectos sobre el precio de los alquileres y de la vivienda. El segundo se centraría en los antiguos terrenos de Repsol y preguntaría a los malagueños si consideran que deben dedicarse íntegramente a la creación de un gran bosque urbano.
La tercera consulta abordaría el futuro del dique de Levante y el proyecto de construcción de un rascacielos privado, planteando a la ciudadanía si prefiere ese desarrollo o la transformación del espacio en un gran espacio público. La cuarta preguntaría por el modelo de gestión del servicio de parques y jardines y, en particular, por la conveniencia de municipalizar un servicio que Con Málaga considera estratégico para la ciudad. Finalmente, Sguiglia plantea que el propio alcalde pueda incorporar a la consulta la cuestión de la continuidad de las estatuas del Puerto.
“Hay asuntos en nuestra ciudad que son tan o más relevantes que mantener las estatuas en el Puerto y que sería bueno que el Ayuntamiento escuche la opinión de nuestros vecinos y vecinas”, afirma Sguiglia.
La iniciativa forma parte de una moción que reclama impulsar un sistema municipal estable de consultas ciudadanas y desarrollar un procedimiento con reglas claras sobre su convocatoria, formulación de las preguntas, información previa, participación, votación, escrutinio y publicación de resultados. La propuesta también plantea que el Ayuntamiento motive públicamente su decisión cuando asuma o se aparte del resultado de una consulta.
Con Málaga considera que una recogida de firmas promovida por una parte interesada no puede equipararse a una consulta ciudadana organizada por el Ayuntamiento con garantías de participación, información común, igualdad entre las distintas posiciones y verificación de los participantes.
Sguiglia cuestiona así que el Ayuntamiento invoque la opinión ciudadana de manera selectiva y reclama que existan “reglas previas, garantías públicas, transparencia y criterios homogéneos” para decidir cuándo y cómo se consulta a los malagueños. La moción recuerda además que el Reglamento Orgánico de Participación Ciudadana, vigente desde 2024, ya contempla diferentes instrumentos para conocer la opinión ciudadana, entre ellos encuestas, audiencias públicas, foros y consultas participativas.
La propuesta de Con Málaga pretende que la participación deje de depender de iniciativas puntuales y se convierta en una herramienta ordinaria de la política municipal. Para ello, plantea también crear un espacio permanente de Consultas Ciudadanas en el Portal de Participación del Ayuntamiento, con información sobre los procesos, participación, resultados y respuesta posterior de la institución.
“La democracia no solo es meter una papeleta cada cuatro años, sino tener gobiernos que sean capaces de escuchar qué opinan los vecinos y vecinas sobre el transcurrir de la ciudad”, sostiene Sguiglia.
La formación considera que la consulta ciudadana debe servir para conocer de forma ordenada y garantista la opinión de la población antes de adoptar decisiones de especial trascendencia, sin sustituir la responsabilidad institucional de los gobiernos. Por ello, su propuesta plantea que, aunque las consultas tengan carácter no vinculante, el Ayuntamiento deba explicar públicamente las razones de su decisión cuando asuma o se aparte de los resultados.
“Si el alcalde quiere escuchar a los vecinos y vecinas, estamos de acuerdo. Pero hagámoslo con garantías y no solo cuando una determinada opinión sirve para justificar una decisión que ya está tomada”, concluye Sguiglia.



