Ayuntamiento y Fundación CIEDES publican su nuevo informe sobre ODS
MÁLAGA - La Fundación CIEDES y el Ayuntamiento de Málaga, a través del Área de Participación ciudadana, Acción Exterior, Migración, Cooperación al desarrollo, Transparencia y Buen Gobierno, han presentado hoy el Informe Voluntario de Progreso ODS Málaga 2026, un documento que analiza el grado de incorporación de la Agenda 2030 a la realidad local y actualiza el sistema de indicadores utilizado para conocer la evolución de la ciudad en relación con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus 169 metas.
Una de las principales conclusiones derivadas de las encuestas realizadas desde el año 2018 hasta la actualidad a áreas municipales, instituciones, jóvenes y personal técnico es el cambio experimentado en las prioridades de la Agenda 2030 en Málaga.
Mientras que en 2018 destacaban especialmente las alianzas —ODS 17— y la educación —ODS 4—, en 2026 las áreas municipales sitúan en primer lugar el ODS 11, Ciudades y comunidades sostenibles, presente en el 78 % de las respuestas. Le siguen la igualdad de género —ODS 5— y el trabajo decente y crecimiento económico —ODS 8—, ambos con un 67 %, y la acción por el clima —ODS 13—, con un 56 %.
Esta evolución debe ser entendida como el paso desde una primera etapa centrada fundamentalmente en la difusión de los ODS y la creación de alianzas hacia una fase de mayor integración en la gestión pública. La sostenibilidad urbana aparece de manera recurrente entre las prioridades del Ayuntamiento y del personal técnico, vinculada a desafíos como la vivienda, la movilidad, la regeneración urbana, la resiliencia y la cohesión territorial.
También se aprecia un elevado grado de incorporación de los ODS entre las instituciones malagueñas consultadas. En 2025, cerca del 71,5 % afirmaba que entre el 75 % y el 100 % de sus actuaciones estaban vinculadas con algún ODS. Además, en 2026, la totalidad de las instituciones encuestadas considera que al menos la mitad de sus actuaciones guarda relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Entre los jóvenes se detecta, por su parte, una evolución de las prioridades. A escala mundial, en la encuesta de 2025 el 52 % sitúa la acción frente al cambio climático —ODS 13— como principal objetivo a impulsar, mientras que en el ámbito local adquieren una creciente relevancia cuestiones sociales, destacando la igualdad de género.
Más de 2.000 acciones para acercar los ODS a la ciudadanía
El informe dedica una atención especial a las actuaciones de divulgación, formación y sensibilización desarrolladas desde Málaga. Desde el inicio del proceso de localización de la Agenda 2030, las actividades impulsadas por la Fundación CIEDES, CIFAL Málaga y el Ayuntamiento permiten contabilizar más de 2.000 acciones, entre iniciativas de transferencia de conocimiento, cursos universitarios, talleres, jornadas de sensibilización y actividades dirigidas a colectivos sociales, ONG y personal municipal.
La experiencia acumulada en Málaga ha trascendido además el ámbito de la capital. La metodología desarrollada por la Universidad de Málaga y CIEDES para la alineación y medición del impacto de los presupuestos municipales con los ODS está siendo utilizada por la Diputación Provincial de Málaga y 23 municipios de la provincia.
Los ODS avanzan en la gestión cotidiana de las áreas y empresas municipales
El Informe Voluntario de Progreso pone también de manifiesto la progresiva incorporación de criterios de sostenibilidad a la actividad de las áreas municipales, organismos autónomos y empresas públicas, abarcando cuestiones como medio ambiente, movilidad, agua, residuos, eficiencia energética, inclusión social, turismo, cultura y gobernanza.
En el Área de Sostenibilidad Ambiental, los ODS 11 —Ciudades y comunidades sostenibles—, 13 —Acción por el clima— y 15 —Vida de ecosistemas terrestres— concentran en la mayoría de los ejercicios cerca del 95 % del presupuesto analizado, mientras que los ODS vinculados con salud, educación y agua representan conjuntamente entre el 5 % y el 7 %.
La publicación recoge igualmente ejemplos concretos de actuaciones desarrolladas durante 2026 para trasladar los ODS a proyectos reales. Entre ellas figura el Fondo Social de EMASA, dotado con 510.000 euros para ayudar a familias con dificultades económicas a hacer frente al suministro de agua.
En el ámbito provincial, el informe incluye asimismo una inversión de 88,9 millones de euros en políticas sociales de la Diputación de Málaga, con actuaciones que prevén beneficiar a más de 113.500 personas y que incluyen, entre otras medidas, 52,1 millones para ayuda a domicilio a personas mayores y dependientes y 6,8 millones destinados a familias y colectivos vulnerables.
Una Agenda 2030 cada vez más vinculada a los retos concretos de Málaga
Los resultados del Informe Voluntario de Progreso Málaga 2026 muestran, en definitiva, una mayor vinculación de los ODS con los problemas y oportunidades concretos de la ciudad. Sostenibilidad urbana, empleo, educación, igualdad, salud y acción climática configuran actualmente algunos de los principales ejes sobre los que se articula la Agenda 2030 local.
El seguimiento mediante indicadores, la incorporación de los ODS a la planificación de las áreas y empresas municipales, la participación de instituciones y ciudadanía y el trabajo de formación y sensibilización permiten disponer de una base de conocimiento cada vez más amplia para orientar las políticas públicas y concentrar los esfuerzos en aquellos ámbitos en los que persisten mayores retos.
Cabe destacar como Málaga ha integrado los ODS en su gestión diaria a través de diversas buenas prácticas municipales desarrolladas en la última década. Una de las iniciativas más destacadas es el proyecto "Málaga Cardioprotegida" del Área de Derechos Sociales, que ha dotado a la ciudad de más de 600 desfibriladores geolocalizables en espacios públicos y privados, además de ofrecer formación gratuita en reanimación cardiopulmonar a la ciudadanía para salvar vidas. A esto se suma el esfuerzo de los Servicios Operativos por mejorar la eficiencia energética mediante la sustitución de 72.000 puntos de luz del alumbrado público por tecnología LED, logrando así reducir de forma drástica el consumo de energía y las emisiones de CO2 a la atmósfera. Por otro lado, frente al grave desafío de la sequía, la empresa municipal EMASA ha implementado un modelo de gestión resiliente del agua que incluye la anticipación al estrés hídrico, el control inteligente de redes, la reducción de fugas y el aumento de la reutilización de aguas regeneradas.
La importancia de estas acciones radica en que permiten a Málaga trascender la mera sensibilización sobre la Agenda 2030, convirtiendo los ODS en transformaciones estructurales y políticas públicas reales que hacen de la ciudad un entorno más seguro, eficiente, inclusivo y resiliente.
Sistema de Indicadores
El Sistema de Indicadores ODS Málaga 2030, creado en 2018 siguiendo la metodología del SDG Index de SDSN, permite evaluar de forma continuada el grado de cumplimiento de la Agenda 2030 en la ciudad mediante 230 variables, 17 subíndices —uno por cada ODS— y un índice global. La serie disponible desde 2016 muestra una evolución general positiva y un crecimiento del grado de cumplimiento global, aunque Málaga se mantiene todavía en una posición intermedia, con un valor de 0,54. En 2026, el sistema ha sido sometido a una revisión técnica con expertos de REDS para mejorar su actualización, alineación con las metas de la Agenda 2030 y capacidad explicativa, incorporando nuevas variables y eliminando o sustituyendo indicadores obsoletos (actualmente se cuenta con 229 indicadores). Este proceso, desarrollado junto a REDS, Greenglobe y el grupo de expertos locales, permitirá reconstruir las series históricas y reforzar la coherencia y utilidad del sistema, aunque la comparación interanual debe realizarse con cautela debido a los ajustes periódicos de datos y metodología.
Entre los datos recogidos se observan avances en distintos ámbitos sociales y económicos. La renta media anual por hogar alcanza los 36.640 euros, frente a los 26.673 registrados en 2017. Paralelamente, el porcentaje de población con ingresos por unidad de consumo inferiores al 40 % de la mediana se reduce hasta el 11,5 %, mientras que la población situada por debajo del 60 % de la mediana desciende hasta el 24,8 %.
En materia de empleo, el paro registrado entre las personas de 45 a 64 años se reduce hasta el 14,72 %, frente al 18,78 % de los primeros datos de la serie.
Los indicadores educativos reflejan igualmente una evolución significativa. La proporción de niños y niñas de 0 a 4 años escolarizados en guarderías alcanza el 79,96 %, mientras que aumenta el peso de la población adulta con niveles educativos superiores y se reduce la proporción correspondiente a los niveles educativos más bajos.
También aumenta progresivamente la presencia de mujeres en titulaciones tradicionalmente masculinizadas: el porcentaje de mujeres en carreras de ingeniería y arquitectura alcanza el 28,91 %, frente al 23,09 % registrado al comienzo de la serie.
En salud, la esperanza de vida al nacer se sitúa en 82,13 años y la esperanza de vida a los 65 años alcanza los 20,34 años. El informe pone, no obstante, de manifiesto el desafío que representa el envejecimiento demográfico: el índice de envejecimiento se eleva hasta el 136,34 %.



