Mariano Ruiz Araujo propone ampliar el parque municipal en al menos mil viviendas anuales
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Mariano Ruiz Araujo, ha trazado la hoja de ruta para "la próxima gran modernización" de la ciudad durante el Debate sobre el Estado de la Ciudad. "Frente al inmovilismo del equipo de gobierno", Ruiz Araujo ha defendido un proyecto de futuro "ambicioso, real" y orientado a ofrecer soluciones. "De la Torre volvió a mirar al pasado mientras nosotros planteamos la próxima transformación de Málaga. La ciudad ya no puede conformarse con administrar inercias; es el momento de aplicar medidas audaces para que el indudable avance de Málaga se traduzca en calidad de vida real para sus vecinos", ha afirmado.
El eje central de esta tercera transformación es la vivienda. Lejos de "la autocomplacencia del alcalde", el líder socialista ha exigido determinación inmediata frente a la emergencia habitacional. Su propuesta consiste en "ampliar el parque municipal en al menos mil viviendas anuales, poner coto firme al crecimiento de los pisos turísticos" y exprimir todas las herramientas disponibles para contener los precios del alquiler. "El éxito de Málaga no puede medirse solo por sus cifras turísticas. El gran reto hoy es asegurar que quienes nacen, trabajan y sostienen esta ciudad puedan desarrollar su proyecto de vida aquí. El objetivo es sencillo y vital, poder quedarse", ha aseverado.
Para construir esta ciudad de futuro, Ruiz Araujo ha puesto sobre la mesa el impulso del modelo Málaga Decide, "una apuesta decidida por la participación ciudadana vinculante en los grandes proyectos estratégicos de la capital". Esta "visión transformadora" pasa por la creación de "un verdadero bosque urbano en los terrenos de Repsol, la preservación de la identidad de enclaves emblemáticos como la Plaza de la Merced, y la defensa férrea del estadio de La Rosaleda en su emplazamiento actual en Martiricos".
Sobre este último, el portavoz propone iniciar en 2027 un proceso de viabilidad para su renovación integral sin sacarlo de su entorno. "Transformar una ciudad no significa borrar aquello que la hace reconocible. La Rosaleda es memoria e identidad. Málaga debe modernizarse sin renunciar a sí misma", ha subrayado.
Además de proteger el patrimonio identitario y verde, el proyecto socialista exige "una descentralización real de las inversiones". Ruiz Araujo ha planteado una estrategia que garantice "la igualdad entre distritos", llevando servicios públicos de calidad, limpieza intensiva y mantenimiento continuo "a todos y cada uno de los barrios".
Estas propuestas se complementan con "una auténtica revolución en la movilidad y el transporte público, conectando la ciudad de forma eficiente para que los malagueños no pierdan horas de su día en desplazamientos cotidianos". Al final, de lo que se trata es de "no perder tu vida en el desplazamiento hacia el trabajo, teniendo más tiempo para disfrutar con la familia o descansar". Ruiz Araujo ha explicado que la capital debe ejercer "un liderazgo metropolitano cooperativo que aborde de manera conjunta los retos de vivienda, empleo y movilidad", recordando que "la realidad de Málaga hace tiempo que rebasó sus fronteras municipales". Así, el responsable socialista ha reivindicado "la reducción de los tiempos de desplazamiento como una verdadera política de dignidad cotidiana" para las familias malagueñas y ha urgido a "la implantación inmediata de aparcamientos disuasorios, carriles reservados y líneas de autobús exprés". Asimismo, ha exigido a todas las administraciones, "independientemente de su color político", una planificación ferroviaria "ambiciosa y simultánea" que extienda la red hacia la zona Este, el PTA, el norte de la ciudad, Cártama y Alhaurín, además del ineludible impulso al Tren Litoral y las mejoras en la red de Cercanías para evitar el colapso definitivo de la provincia.
Este modelo de ciudad confluye en el concepto de "la Málaga recíproca", una capital que no solo exija esfuerzos a quienes la hacen posible, sino que les devuelva equitativamente lo que aportan cuidando su tiempo y su entorno. "La primera gran transformación construyó y dignificó nuestros barrios. La segunda abrió Málaga al mundo. La tercera tiene la obligación de conseguir que todo ese éxito llegue a la vida diaria de los malagueños", ha resumido el edil. "Queremos una Málaga donde prosperar no obligue a marcharse, donde modernizar no signifique perder nuestra identidad y donde crecer tenga como consecuencia directa vivir mejor. Mientras otros dedican su tiempo a explicar la ciudad que dejan atrás, nosotros concentramos nuestros esfuerzos en construir la Málaga que viene", ha concluido el portavoz socialista.



