La moción sale adelante por tres de los cuatros partidos del Ayuntamiento
MÁLAGA- Durante la comisión de Derechos Sociales este jueves en el Ayuntamiento de Málaga, los grupos municipales del PSOE y Con Málaga, junto a Marea Violeta, dieron la voz de alarma ante "el grave retroceso en los derechos de las mujeres y el desmantelamiento de los recursos públicos de protección" contra la violencia machista. Rosa del Mar Rodríguez, concejala socialista, llevó a la comisión una moción conjunta con el grupo municipal Con Málaga y pactada con Marea Violeta para blindar la asistencia pública a las mujeres afectadas por violencia machista, "alejando toda injerencia de partidos políticos, sobre todo del negacionista Vox", de las Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género (UVIG).
La moción conjunta salió adelante por diez votos a favor, por parte de tres de los cuatro grupos con representación en el Ayuntamiento de Málaga. Lamentablemente, "Vox ha vuelto a quedar retratado votando en contra de los derechos de las mujeres", cuyo portavoz, además, "ha vuelto a calificar como chiringuito" este servicio público esencial. Durante el debate, Rodríguez señaló "la trágica cifra de siete mujeres asesinadas en la provincia en lo que va de año", a la vez que lanzó una contundente advertencia sobre la amenaza que suponen los pactos de gobierno con la extrema derecha en la Junta de Andalucía. "Las mujeres estamos en un momento de riesgo. La ultraderecha nos quiere metidas en casa", ha agregado Rodríguez, tras citar las palabras de Simone de Beauvoir, quien afirmaba que "los derechos de las mujeres nunca deben darse por adquiridos y requieren vigilancia constante".
Sobre la cesión de las Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género a Vox por parte del Partido Popular en el gobierno autonómico, Rodríguez recriminó que "han puesto ustedes al zorro a vigilar las gallinas. Le han dado a este partido que niega la violencia machista las competencias en la justicia, un trofeo de caza mayor que no es otro que la seguridad de las mujeres, sus hijos y sus hijas", ha denunciado. La edil socialista ha desmontado además "los discursos negacionistas de la extrema derecha", recordando que "las denuncias falsas no alcanzan el 0,1% según la Fiscalía General del Estado y rechazando los tintes racistas con los que se intenta manipular las cifras de agresiones".
Previamente al debate político de la moción tomaron la palabra dos representantes de Marea Violeta, Emelina Galarza y María José Prados, que aportaron una radiografía de la violencia estructural en la provincia. Galarza recordó que las siete mujeres asesinadas en Málaga en 2026 elevan la cifra a 70 desde que se tienen registros. "Este es el espíritu que nos trae aquí, intentar salvaguardar la vida de las mujeres". Además, sumó que los derechos humanos "deben protegerse mediante políticas públicas sólidas" y exigió a todas las administraciones, "sobre todo los ayuntamientos por su cercanía a la ciudadanía", que asuman su responsabilidad de interlocución y protección. "Hubo un tiempo en el que todas las personas responsables del Partido Popular estaban con nosotras, era un partido aliado del movimiento feminista", recordó.
María José Prados, también en representación de Marea Violeta, añadió datos demoledores al diagnóstico. "Andalucía concentra el 20% de las denuncias por violencia de género de toda España, con una media provincial en Málaga que ronda las 8.500 denuncias anuales. "Nuestra comunidad autónoma tiene 28.355 casos activos en el sistema VioGén, y son más de 15.000 menores los que están en riesgo". Prados señaló que "las medidas de protección y órdenes de alejamiento incoadas no llegan ni al 6% del total de las denuncias presentadas en Málaga", una cifra que evidencia la falta de recursos. "Garantizar unos servicios especializados con suficientes recursos públicos es fundamental para la vida de muchas mujeres. Hablamos de las UVIVG, del Servicio de Atención a las Víctimas de Andalucía y de los juzgados de violencia de género, que deben contar con las máximas garantías de independencia, profesionalidad y especialización", concluyó.
Acabar con la brecha digital en la inscripción de talleres para mayores
Durante la misma comisión de Derechos Sociales, Rosa del Mar Rodríguez consiguió un mayor compromiso del Ayuntamiento para acabar con la brecha digital de la población mayor a la hora de inscribirse en los talleres municipales, garantizando la atención presencial en los distritos. Con una segunda moción en esta comisión municipal, Rodríguez defendió que los talleres de participación ciudadana son "una iniciativa muy acertada que se desarrolla en los 11 distritos, que ayuda al envejecimiento saludable" y combate la soledad no deseada. No obstante, denuncnió que el éxito de la convocatoria 2026-2027 "se ha visto empañado" porque el Ayuntamiento obligó a que la inscripción se realizara exclusivamente de forma online a través de la plataforma 'Málaga en tus manos', algo que preocupó especialmente al colectivo.
"Exigir a una población mayor, inmigrante digital por tanto, y en gran parte ajena a las nuevas tecnologías una única opción 100% digital, es una manera de exclusión", argumentó Rodríguez. Según datos de la Plataforma de Mayores y Pensionistas, la brecha digital afecta a entre un 67% y un 73% de las personas mayores de 60 años. Esta situación generó "frustración, exclusión e indefensión" en numerosos vecinos que se quedaron sin plaza por no dominar la aplicación móvil.
Finalmente, tras la aceptación de enmiendas, la concejal socialista se granjeó el compromiso del responsable popular de Derechos Sociales para que, aunque la inscripción siga realizándose de manera digital, los interesados puedan personarse en estancias municipales para recibir la preceptiva atención personalizada. Sin embargo, los grupos municipales de PP y de Vox se opusieron a la realización de un estudio para conocer "cuántas personas se han quedado fuera por la brecha digital" y rechazaron habilitar un cupo extraordinario de plazas presenciales para paliar los efectos en este mismo curso.
Precisamente, Rodríguez puso sobre la mesa el problema estructural de la "insuficiencia de plazas", recordando que la ciudad lleva años estancada en 2.300 plazas cuando hay alrededor de 150.000 malagueños en edad de acceder a estos talleres dirigidos a mayores de 60 años. "Este ayuntamiento no puede abanderar la modernización digital a costa de dejar a nuestros mayores atrás. La digitalización tiene que ser un puente pero nunca un muro", concluyó la edil.



