Este edificio es la nueva sede del Centro Cultural Generación del 27
MÁLAGA- La Diputación de Málaga ultima el traslado de la Imprenta Sur al Palacio de Valdeflores, la nueva sede del Centro Cultural Generación del 27. De hecho, ya se iniciaron los trabajos previos y el traslado de la maquinaria estará completado en la primera quincena de noviembre.
En relación a la futura ubicación de la imprenta en el número 60 de la calle Carretería, el presidente de la Diputación, Francisco Salado, expresó que "será espectacular" y "va a animar a más personas y colectivos a conocer ese arte de la impresión artesanal".
"Va ser especialmente bonito y enriquecedor para la ciudad, porque los malagueños y visitantes podrán ver en funcionamiento la Imprenta Sur desde la calle, a través de los ventanales del palacio, un emblemático inmueble del siglo XVIII que hemos rehabilitado y que refuerza el liderazgo cultural de Málaga", apuntó.
Asimismo, Salado señaló que "nos encontramos en un momento histórico". "Esta nueva etapa da un nuevo impulso al Centro Cultural Generación del 27 y a la relación de Málaga con esa generación de intelectuales", agregó.
Precisamente, el presidente de la Diputación, Francisco Salado; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, acudieron este jueves al Centro Cultural MVA para asistir a una de las sesiones de la materia 'Letterpress. Impresión con tipos móviles', que desarrolla la Escuela San Telmo en colaboración con la Imprenta Sur.
Asignatura de San Telmo
Con esta iniciativa, la Diputación de Málaga y la Escuela de Arte y Superior de Diseño San Telmo están formando a estudiantes, para convertirlos en nuevos impresores artesanales, en las instalaciones de la imprenta malagueña que lanzó a la Generación del 27 hace ya 100 años. La Imprenta Sur, que mantiene viva en el Centro Cultural MVA la institución provincial, acoge los talleres prácticos de una asignatura que transmite este oficio tradicional, para garantizar el relevo generacional, a los alumnos del tercer curso de enseñanzas artísticas superiores de Diseño Gráfico.
Francisco Salado destacó que "uno de los objetivos de esta iniciativa de la Diputación y la Junta de Andalucía es reivindicar, para mantenerlo vivo, el oficio de impresor, y además se espera que contribuya a la recuperación de la Imprenta de San Telmo". "Tanto nuestra Imprenta Sur como la de San Telmo servirán para que estos alumnos hagan sus prácticas", apostilló.
El presidente de la Diputación también detalló que "el maestro impresor de la Imprenta Sur, Pepe Andrade, es historia viva de este oficio, y es él quien en este taller, junto a docentes de San Telmo, se lo irá inculcando a los alumnos de la Escuela".
"A estos estudiantes se le transmitirán muchas de las enseñanzas que son necesarias para que empiecen a hacer sus 'pinitos' en el campo de la impresión artesanal", manifestó, y añadió que los contenidos del taller son mayoritariamente prácticos y las clases de la asignatura se llevan a cabo tanto en San Telmo como en la Imprenta Sur.
En estas sesiones, se está empleando el formato de 'clases espejo' para que el alumnado pueda desarrollar en las instalaciones de la Escuela lo aprendido junto a Pepe Andrade en la decisiva imprenta que fundaron, en 1925, los poetas malagueños de la Generación del 27 Emilio Prados y Manuel Altolaguirre.
Apuesta por un oficio tradicional
Francisco Salado hizo hincapié en esta apuesta por la transmisión a las nuevas generaciones de un oficio tradicional que aboga por el trabajo a fuego lento y manual en plena era digital. "En una época dominada por los dispositivos electrónicos y por las prisas, condicionada por la inmediatez de las tecnologías, la conexión constante y los cambios que implica la IA, apostamos por el oficio de impresor artesanal, y además de forma reglada, que es muy importante", resaltó.
Con la asignatura 'Letterpress. Impresión con tipos móviles', a los alumnos se les está enseñando para qué sirven cada herramienta y los materiales con los que trabaja, en la Imprenta Sur, Pepe Andrade. Además, los aprendices también están viendo cómo es necesario mimar el valioso material tipográfico con el que se irán familiarizando. Y conocerán muchos de los secretos de la composición tipográfica, aprenderán a utilizar la tinta y las imágenes en las máquinas o crearán su propia publicación trabajando el papel y cuidando cada página.
El presidente de la Diputación defendióo que "la impresión artesanal es una tradición en la que Málaga ha sido siempre una referencia". Esta provincia ha destacado especialmente, a nivel nacional, en todo lo relativo a la edición de colecciones de poesía y de revistas literarias.
Sobre todo, desde que en los años 20 del siglo pasado las ediciones de esta Imprenta Sur y la Revista Litoral sirvieron de trampolín para los jóvenes artistas de la época, conocidos a la postre como la Generación del 27.
La Imprenta Sur
Desde el año 2001, la Imprenta Sur es propiedad del Centro Cultural Generación del 27 de la Diputación de Málaga. Y, desde 2005, ha estado instalada en el Centro Cultural María Victoria Atencia (MVA), donde funciona como un taller vivo de edición artesanal de poesía con el maestro impresor Pepe Andrade al frente.
La Imprenta Sur está vinculada desde sus orígenes a la Generación del 27. Fue fundada en Málaga, en 1925, por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Ubicada inicialmente en la calle Tomás Heredia y meses más tarde en la calle San Lorenzo, fue un espacio decisivo para la difusión de la joven poesía española de la época y para aglutinar a la nómina de creadores que irrumpieron en los años 20 del siglo pasado.
En sus máquinas nació, en noviembre de 1926, la Revista Litoral y se publicaron algunas de las primeras obras de Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Rafael Alberti, Concha Méndez o Josefina de la Torre, así como de importantes autores malagueños del 27: los propios Prados y Altolaguirre, José María Hinojosa, José Moreno Villa y José María Souvirón.
La Imprenta Sur es uno de los espacios fundamentales de la historia literaria española del siglo XX. Sus más de cien años de trayectoria la distinguen como un ejemplo excepcional del legado impresor en España.



