El sindicato acusa a este organismo de negarse a aplicar las medidas acordadas
MÁLAGA- La Sección Sindical de CCOO en la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) de Málaga exige el cumplimiento íntegro de la modificación del Convenio Colectivo firmada el 11 de diciembre de 2025 y publicada en el BOPMA el pasado 5 de octubre. El gerente que suscribió el acuerdo mantiene sin aplicar compromisos económicos y está promoviendo que se retire su publicación.
Después de quince años de convenio prorrogado, las partes pactaron, entre otras mejoras, la actualización de los pluses, prestaciones y ayudas y el abono íntegro de los complementos vinculados a los puestos de trabajo desde el primer día de su desempeño. La Gerencia se niega a aplicar estas medidas y sigue abonando cantidades inferiores a las acordadas, según CCOO.
Para CCOO, "respetar la negociación colectiva exige cumplir los acuerdos alcanzados. La firma de un convenio compromete a quien lo suscribe, también cuando actúa en representación de una entidad pública. Los derechos de los trabajadores y trabajadoras no pueden quedar pendientes de la voluntad del gerente".
En una nota interna remitida a la plantilla en agosto, el gerente afirmó: «Si el Convenio no prospera o no se aplica no será en ningún caso por una decisión mía».
CCOO afirma que "cada mes de retraso perjudica a la plantilla y aumenta la deuda de la GMU. Las diferencias pendientes tendrán que abonarse y pueden añadirse los intereses que procedan y los costes jurídicos y administrativos derivados de las reclamaciones individuales. Prolongar el conflicto puede incrementar el coste para las arcas públicas".
Promover la retirada de la publicación no suspende por sí mismo la aplicación del Convenio. El sindicato exige que se apliquen las medidas pendientes, se abonen los atrasos conforme a las fechas pactadas y se comunique una fecha concreta de pago.
«Los acuerdos se negocian, se firman y se cumplen. La plantilla ha cumplido con su trabajo y exige que la Gerencia cumpla con sus compromisos. Cada mes de demora aumenta la deuda y prolonga un conflicto que la dirección tiene la responsabilidad de resolver», señala la Sección Sindical.



