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Una exposición en el Museo Picasso propone el diálogo entre Picasso y Munch

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Una exposición en el Museo Picasso propone el diálogo entre Picasso y Munch

Obra de Pablo Picasso./ Museo Picasso de Málaga

La muestra reúne más de un centenar de obras de ambos artistas

MÁLAGA- Edvard Munch (1863–1944) y Pablo Picasso (1881–1973), dos artistas fundamentales para comprender el nacimiento de la modernidad, se citan por vez primera en el Museo Picasso Málaga para mostrar un centenar de pinturas, dibujos y grabados con los que explorar las afinidades que atravesaron sus respectivas trayectorias y revelar cómo ambos transformaron el lenguaje artístico al convertir la experiencia emocional en uno de los principales motores de la creación.

MUNCH-PICASSO propone un encuentro imaginario entre estos dos creadores que configuraron su arte a través de una peculiar mezcla de vanguardia y tradición, de tendencias progresistas y de mitos ancestrales. La exposición escenifica la naturaleza visionaria y disidente de dos artistas que transgredieron la norma a través de la experimentación y que compartían una preocupación similar por el proceso creativo, contribuyendo a fomentar la innovación en el arte moderno europeo. El modo de trabajar la superficie utilizando la materia de manera poco ortodoxa, sus novedosas técnicas de estampación y su perpetuo reciclaje de imágenes fueron decisivos en la redefinición de la modernidad.

Esta propuesta expositiva del Museo Picasso Málaga plantea pues un diálogo ficticio, invitando al público a descubrir conexiones inesperadas entre dos figuras que jamás llegaron a coincidir. A partir de un planteamiento basado en las ideas de influencia y afinidad, la exposición busca revelar los puntos de encuentro que se manifiestan en la obra de Edvard Munch y Pablo Picasso.

Para la comisaria, Paloma Alarcó, la trama del discurso expositivo “narra un encuentro imaginario entre ambos artistas y explora diálogos imposibles entre dos personalidades dispares que nunca se encontraron. Pertenecieron a generaciones y países distintos, tenían estrategias y sensibilidades artísticas divergentes y también formas opuestas de explorar la pintura, pero compartían una similar obsesión por los misterios profundos de la vida, así como intereses comunes a lo largo de sus fecundas carreras.” Historiadora del arte y comisaria de exposiciones, Paloma Alarcó preside la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura y forma parte del Comité de Programación, del Consejo Ejecutivo y del Patronato del Museo Picasso Málaga. Durante más de tres décadas, y hasta mayo de 2026, ha sido conservadora-jefe de pintura moderna en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, donde lideró proyectos de investigación y comisariado de grandes exposiciones.

MUNCH-PICASSO ha sido organizada por el Museo Picasso Málaga en colaboración del Munchmuseet Oslo y de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso (FABA), así como con el patrocinio de la Fundación Unicaja y con numerosos préstamos de prestigiosos museos como The ALBERTINA Museum (Viena), Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), Museo Nacional Thyssen-Bornemisza (Madrid), Musée national Picasso-Paris (París), Museu Picasso (Barcelona), Nasjonalmuseet (Museo Nacional de Arte, Arquitectura y Diseño, Oslo), The Museum of Modern Art (MoMA) (Nueva York) o TATE, entre otros.

La revolución del arte moderno

Desde una edad temprana, tanto Edvard Munch como Pablo Picasso manifestaron la convicción de que estaban llamados a transformar el arte de su tiempo. Aunque desarrollaron trayectorias muy diferentes y adoptaron soluciones plásticas a menudo contrapuestas, ambos compartieron una misma voluntad de romper con las convenciones heredadas y adentrarse en territorios expresivos inéditos. Sus obras revelan afinidades sorprendentes que trascienden las diferencias generacionales, culturales y estilísticas.

En ambas producciones artísticas, la transformación de la figura humana va mucho más allá de una cuestión estética. La deformación, la fragmentación o la distorsión se convierten en recursos para expresar una realidad emocional y existencial compleja. Munch utilizó la intensidad del color, la vibración de la línea y la fuerza simbólica del paisaje para transmitir sentimientos como la angustia, la soledad, el deseo o la pérdida. Picasso, por su parte, llevó esta ruptura un paso más allá al descomponer la forma y multiplicar los puntos de vista, convirtiendo la pintura en un espacio de experimentación donde la realidad aparece en constante cambio. En los dos casos, la imagen abandona la representación armónica para convertirse en un escenario de tensión, conflicto y presencia.

A lo largo del siglo XX, los dos mantuvieron una actitud de permanente renovación. Munch siguió con interés las innovaciones de sus contemporáneos y desarrolló una investigación plástica continua que hoy se reconoce como sorprendentemente cercana a la sensibilidad contemporánea. Picasso, incansable en su capacidad de reinventarse, exploró simultáneamente múltiples lenguajes artísticos y revolucionó la representación con la creación del cubismo, uno de los grandes hitos del arte moderno.

El encuentro que nunca sucedió

El primer cruce significativo entre las obras de estos artistas tuvo lugar en la primavera de 1912, en el marco de la célebre exposición de la Sonderbund de Colonia, una de las citas más relevantes para comprender el desarrollo del arte moderno de comienzos del siglo XX. La muestra ofrecía una amplia panorámica de las corrientes artísticas más innovadoras del momento y situaba a Edvard Munch junto a figuras esenciales de la modernidad como Paul Cézanne, Paul Gauguin y Vincent van Gogh. Picasso, por su parte, aparecía como el gran exponente de la vanguardia, representado mediante obras de su etapa temprana y varios lienzos emblemáticos del periodo cubista.

Munch visitó la exposición, mientras que Picasso no viajó a Alemania. Según señala Paloma Alarcó, “se puede conjeturar que esta primera experiencia visual de las obras cubistas de Picasso afectó en cierta medida a Edvard Munch”, aunque la relación del pintor noruego con el cubismo estuvo marcada por una actitud tan receptiva como ambigua. Por otro lado, Picasso había descubierto indirectamente la obra de Munch durante los últimos años del siglo XIX, gracias a figuras clave del modernismo catalán como Ramon Casas, Santiago Rusiñol y Miguel Utrillo, corresponsal de La Vanguardia en París desde 1889. Más tarde, ya instalado en la capital francesa, tuvo con toda probabilidad ocasión de contemplar directamente obras del artista noruego en distintas exposiciones, ampliando así su conocimiento de una de las personalidades más influyentes del arte europeo de su tiempo.

Espacios para el diálogo

La exposición MUNCH-PICASSO se organiza en secciones temáticas distribuidas en dos plantas del Museo Picasso Málaga. A través de este recorrido, la muestra establece un diálogo entre las obras de estas dos personalidades artísticas a partir de sus afinidades estilísticas, preocupaciones existenciales y temas compartidos, como el amor, la muerte, la soledad, la angustia, la sexualidad o la vida moderna, ofreciendo nuevas perspectivas sobre dos de las figuras clave del arte del siglo XX.

La segunda planta presenta un recorrido de marcado carácter biográfico que se inicia con Autorretratos, donde Munch y Picasso exploran la construcción de su propia identidad artística. La sección Frente a la muerte profundiza en el impacto de la enfermedad y las pérdidas familiares en sus trayectorias vitales, mientras que Nocturnos traslada al visitante a los cafés, cabarets y ambientes bohemios que alimentaron su creatividad. El itinerario continúa con Femme fragile– Femme fatale, centrada en la compleja representación de la mujer y el conflicto de los sexos, y concluye con Amor-dolor, un espacio dedicado a las intensas relaciones sentimentales de ambos artistas y a la expresión de sentimientos como el deseo, la pasión, los celos, la angustia, incluso la muerte.

La planta baja reúne las dos últimas secciones de la exposición. En Desnudos, Picasso y Munch muestran cómo transformaron la representación del cuerpo humano, alejándose de los cánones clásicos para convertir el desnudo femenino en un territorio de experimentación formal. El recorrido culmina con Alegría de vivir, donde la figura masculina desnuda, en estrecha relación con la naturaleza, simboliza la vitalidad, la libertad y la celebración de la existencia, poniendo de manifiesto la capacidad de ambos artistas para redefinir el lenguaje del arte moderno.

Como complemento, en la sala didáctica habilitada para la ocasión, el visitante podrá consultar una selección de datos biográficos que contextualizan la vida y trayectoria de los artistas, estableciendo conexiones con los temas, procesos y contenidos presentes en la exposición

Actividades y catálogo

El Museo Picasso Málaga celebrará en la mañana del viernes 30 de octubre una jornada dedicada a profundizar en los principales asuntos planteados por la exposición MUNCHPICASSO, dirigida a profesionales del ámbito artístico y cultural, estudiantes y público general. El encuentro reunirá a especialistas como Paloma Alarcó, comisaria de la muestra; Trine Otte Bak Nielsen, conservadora del Munchmuseet de Oslo; y los profesores de la Universidad de Málaga María Jesús Martínez Silvente y Eugenio Carmona, que abordarán, respectivamente, la presencia de las mujeres en la vida y obra de Munch y Picasso, la mirada de Munch hacia Picasso, la relación entre ambos artistas y el cuerpo en sus respectivas obras. La jornada, que contará con traducción simultánea español-inglés, concluirá con una mesa redonda y un turno de preguntas con los participantes.

Además, con motivo de la exposición, el Museo Picasso Málaga ha publicado un completo catálogo que incluye ensayos de la comisaria Paloma Alarcó, así como de Trine Otte Bak Nielsen y Vinyet Panyella. La publicación, editada en español e inglés, cuenta con 232 páginas profusamente ilustradas con obras de arte. La muestra contará también con una audioguía disponible en español e inglés, que propone un recorrido detallado a través de una cuidada selección de piezas clave.

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