El 98% de especies de este mamífero están en peligro de extinción
FUENGIROLA- Los BIOPARC de Fuengirola, Valencia y el Acuario de Gijón, junto a la Fundación BIOPARC, se unen a la iniciativa de Lemur Conservation Network (LCN) para celebrar el Día Mundial del Lémur, hoy 30 de octubre, y llamar a la “acción” ante la alarmante situación de uno de los grandes símbolos malgaches.
Actualmente, se sabe de la existencia de más de 100 especies diferentes de lémures, con una enorme diversidad de tamaños, comportamientos y características. A pesar de esta riqueza, constituyen el grupo de mamíferos más amenazado de la Tierra, una realidad que requiere una respuesta urgente y coordinada.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) el 98% de las especies de lémures están en peligro de extinción y el 31% en estado crítico. Un futuro comprometido debido a la caza, el comercio ilegal y la destrucción de los bosques a costa de la actividad humana. Los BIOPARC están plenamente comprometidos con ellos, albergando 10 tipos diferentes de lémures, la mayor variedad de España y participando activamente en los programas internacionales de preservación científica bajo cuidado humano. Esta labor ex situ de los parques se complementa con el compromiso in situ de la Fundación BIOPARC, que colabora en Madagascar con The Lemur Conservation Association (AEECL), para preservar sus ecosistemas e implicar a las comunidades locales.
Los BIOPARC de Fuengirola y Valencia realizan una labor de recreación de los hábitats de Madagascar pensada para asegurar su máximo bienestar y que posibilita escuchar sus particulares y llamativas vocalizaciones, así como observarlos saltando de un árbol a otro, explorando el entorno o practicando la postura denominada basking, que adoptan para tomar el sol y regular su temperatura.
Las vocalizaciones de los lémures constituyen una forma de comunicación, esencial para la vida en grupo. A través de una variedad de sonidos, estos primates pueden alertar de posibles peligros, mantener el contacto entre los miembros de su grupo, expresar estados de alarma o reforzar sus vínculos sociales. Cada especie cuenta con un repertorio vocal propio, adaptado a sus necesidades y a su entorno. Escuchar estas llamadas permite descubrir una dimensión menos conocida de su comportamiento y comprender mejor la complejidad de unos animales cuya supervivencia resulta imprescindible para el equilibrio de los bosques de Madagascar.
En BIOPARC Fuengirola habitan los lémures negros, de collar rojo, de collar blanco y negro y los más reconocidos de cola anillada.
Más allá de esta diversidad, todos los lémures desempeñan un papel esencial en el equilibrio del medio natural de Madagascar. Al alimentarse de frutos, contribuyen a dispersar sus semillas, favoreciendo la regeneración de la vegetación. Esta función ecológica los convierte en auténticos jardineros de los bosques. Por este motivo, cuidar a los lémures significa igualmente proteger la vegetación de Madagascar y la biodiversidad que hace único nuestro planeta.



