La Fundación Unicaja colabora en el proyecto
(MÁLAGA)- El Colegio de Médicos de Málaga (Commálaga), en colaboración con Fundación Unicaja, lanza el segundo capítulo de Mitos y realidades sobre la obesidad que aborda las causas del crecimiento de la obesidad a todos los niveles poblacionales y las posibles soluciones.
El vídeo está protagonizado por el endocrino de Quirónsalud Málaga, Dr. Daniel Cabo, entrevistado por el vicepresidente 2º del Colegio, Dr. José Antonio Trujillo, director de este espacio de divulgación científica y de Studio Commálaga, desde donde se realizan las grabaciones.
El Dr. Trujillo ha explicado: “Queremos contar con los especialistas que nos ayuden a arrojar luz ante los bu e información interesada que puede aparecer en torno a la obesidad”.
Por su parte el Dr. Cabo ha asegurado: “Es necesario reeducar a la sociedad tomando como base la dieta mediterránea encajada en un proceso de reeducación ligada a hábitos saludables: dormir bien, hacer deporte y elaborar comida casera con materias primas de calidad”.
La dieta mediterránea es la única que realmente ha sido estudiada y sobre la que se ha hecho un estudio riguroso como es Predimed y Predimed Plus que han arrojado conclusiones científicas contrastadas sobre sus beneficios cardiovasculares y de incidencia en la mortalidad.
Su contenido debe contar con una base rica en verduras y fruta, con mucha fibra, frutos secos, aceite de oliva virgen extra y carnes neutras como pollo, conejo y en menor medida cerdo y ternera y, por supuesto, pescado azul.
Con respecto a las dietas el Dr. Cabo ha indicado que se le da mucha importancia a un nutriente específico manifestando que puede cambiar la salud de una persona cuando lo que realmente es importante es el patrón alimenticio que es el que hay que modificar para cambiar ese estado de salud.
Para el especialista, es necesaria una reeducación de la sociedad, una vuelta a las raíces alimentarias. “Estamos perdiendo la perspectiva de lo que nos da la salud y nos estamos centrando en las urgencias de cada día y es necesario volver a las raíces porque el cuerpo genéticamente está preparado para aceptar este tipo de patrón alimentario y no está preparado para aceptar otro tipo de patrones diseñados por la industria alimentaria que nos genera más comodidad a la hora de comer pero a cambio no nos está aportando los nutrientes necesarios y todos los aditivos, azúcares o grasas que están en unas concentraciones excesivamente altas que el cuerpo no es capaz de tolerar bien y acaba habiendo problemas si lo adoptamos como una dieta crónica”, ha concluido el Dr. Cabo.





